Rita Barberá: De un rojo imbatible

La «lideresa» valenciana asegura que en su vestuario prima la corrección y la moderación. Cada vez que veo una imagen suya en los medios pienso en en el efectismo estético más que en la sobria precisión. Barberá es una mujer alegre que traslada su forma de ser al atuendo, muy colorido y poco común en el ambiente político de nuestro país. Pero no siempre sale favorecida con sus decisiones.

Mujer de extremos

El suyo es un estilo que se debate entre el legado tradicional y al mismo tiempo provocador de Margaret Thatcher y el tan característico exceso de la Duquesa de Alba. Ambas mujeres son entusiastas de los colores intensos, conscientes de la llamada de atención que suscitan y de la provocación que les acompaña.

Por dentro y por fuera

Barberá se viste y maquilla en consonancia a sus movimientos, nada comedidos. Desde la marcada y gruesa línea de sus cejas dibujada con un lápiz, hasta el gusto por vestir de un solo color desde la cabeza a los pies, bolso incluido. Toda una declaración de intenciones.

Su estilo

Barberá es una mujer robusta. En mi opinión utiliza de forma equivocada chaquetas demasiado grandes, hombreras voluminosas y colores, en ocasiones, llamativos. Esto pone en evidencia que probablemente nos encontremos ante una política con personalidad que no acepta sugerencias de profesionales de la imagen.

Mi consejo

Que apueste más por el detalle de calidad en vez de por el efectismo. Debería abandonar las hombreras y estrechar sus chaquetas, introducir en su armario vestidos de colores suaves y no tan estridentes, y no limitar la joyería y bisutería al típico collar de perlas.

GESTOS delatores; por VALVANUZ Sánchez de Amoraga

Mujer decidida y con arrojo

Rita Barberá es una mujer muy fuerte, con carácter. Su porte –inclinado hacia adelante– y su paso firme nos revelan una personalidad enérgica, con arrojo y gran capacidad de decisión. El carácter fuerte lo compensa sonriendo siempre y mostrándose cercana mediante el contacto: tiende a acercarse a su interlocutor e, incluso, invade su espacio personal. Le gustan los abrazos o los refuerzos en el hombro, y suele mostrar más su lado izquierdo –característico de las personas emocionales–.

Une las puntas de los dedos lo que indica que busca controlar la situación, que está pensando o que desea concentrarse. La mirada es transparente, mira de forma directa y sólo hace falta observar sus ojos para saber su estado anímico. Aunque no le agrada mostrar ninguna debilidad, le gusta su imagen de mujer fuerte y de carácter.

Necesita mejorar; por Marta Boira

Algunos trucos para conservar la buena salud

La alcaldesa de Valencia cuida mucho su imagen. En las redes sociales levanta pasiones: casi 12.500 seguidores en su cuenta de Twitter y su Facebook ya no admite más amigos, ¡increíble! En esta columna no sólo hago un análisis estético del político de turno, sino también de su salud y, si Barberá quiere conservarla durante muchos años, necesita cuidar su peso. El equilibrio es sustancial para llevar una vida sana y tener más kilos de lo normal acaba perjudicando a nuestro corazón, rodillas, hígado, etc. Según la doctora Crispín, nutricionista especializada de la Clínica Menorca, necesitaría un régimen de choque basado en proteínas para perder peso con rapidez y evitar la flacidez en la piel. La dieta requiere un seguimiento médico estricto, y en tres o cuatro meses podría prácticamente tener su peso ideal. Una vez perdidos esos kilos, se aprende a mantener la nueva talla con un régimen equilibrado y adaptado a sus gustos y estilo de vida. Porque tendemos a creer que hacer dieta es un momento puntual de nuestras vidas, pero, si atendemos a su origen etimológico, viene del griego «diaeta», que significa «régimen de vida».