La Shica: «Cantar dramones es un placer»

Profesión: cantante.. Nació: en 1976, en Ceuta.. Por qué está aquí: interpreta «Espain, dolor del bueno» en el teatro Español (Madrid) mañana y pasado.

–«Espain, dolor del bueno». ¿Qué dolor es peculiar de España?

–El de la vida. Nosotros lo sacamos todo fuera: reímos fuerte, lloramos fuerte y hablamos fuerte. No tenemos medida.

–O sea, que cuando sale de España...

–Echo de menos esos bares ruidosos con todo el mundo gritando.

–Qué cosas. ¿Qué dolor del bueno le apetece más?

–El del amor. Y el dolor del cante bueno que me hace llorar.

–¿Y cuál procura eludir?

–El dolor de garganta. Cuando estoy a punto de actuar no quiero quedar con nadie por si me pega algún virus.

–Claro, salir con un virus a escena es terrible.

–Lo terrible es salir al escenario con mocos. Estás más preocupada del moco que de lo que tienes que hacer.

–¿Qué le ha enseñado el dolor?

–Me ha hecho más valiente. Sé que se sale de todo, de casi todo.

–Cuenta que la vida duele, que el amor duele. ¿Es que a la copla le duele todo, como al tango?

–Por supuesto. Cantar dramones es un placer, como hacer de malísima en una película. Estoy loca por hacer de mala muy mala.

–Para cantar bien hay que sufrir fatigas, dice.

–Eso dicen los cantaores, y es verdad. Cuando se sufre se transmite más.

–O sea, que si cantas con dolor de muelas transmites un montón, ¿no?

–No, no. Con dolores físicos no se transmite, pero es raro que en el escenario te duela algo. El escenario es mágico: cura. Yo me considero una enfermera: alivio como una masajista.

–Canta «Yo soy ésa». ¿Usted quién es?

–Yo soy ésa a ratos, cuando me apetece jugar a ser mala.

–«La bien pagá». ¿Está bien pagada?

–Qué va, aquí hoy no está bien pagado nadie; vamos muy apretados.

–«La niña de fuego». ¿Va por Angela Merkel?

–No, esa es la niña del látigo. La canción habla del fuego del amor.

–«Espain, dolor del bueno». ¿Hay dolores buenos y malos?

–Hay dolores que enseñan.

–Sobre todo la Dolores...