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Los magnates, a caballo ganador

Hoy termina el Sicab, escaparate ecuestre de referencia. Algunas de las mayores fortunas del mundo visitan Sevilla atraídas por los pura raza española

Uno de los ejemplares que se exhibieron en el Sicab
Uno de los ejemplares que se exhibieron en el Sicablarazon

Cuando uno se acerca por la arena de exhibiciones del Salón Internacional del Caballo de Sevilla se queda embobado. Los Pura Raza Española conquistan a cualquiera. Y cuando se pierde entre los puestos, lo complicado es no comprar. No menos atractivo es poder toparse con Helen Lindes, Gonzalo Miró, Olivia de Borbón o Julio Benítez, el menor de los hijos de El Cordobés. Pero el Sicab es antes que nada, un negocio. Empresarios de todo el planeta ponen su mirada en Sevilla para hacerse con los mejores ejemplares de nuestro país. El salón, que cierra hoy sus puertas, da trabajo a más de de 2.000 personas, entre las 300 ganaderías y los 250 stands de productos del sector. «Es el mayor escaparate de venta, esencial para los ganaderos. Es como tener la tienda en la mejor milla de oro del mundo por unos días», explica Antonio López Rivas, de la yeguada Antonio López Gibaja. Él lo sabe bien. Esta semana ha recibido a Patricio Slim, uno de los hijos del magnate mexicano que se ha dejado caer por la capital hispalense para sumar ejemplares para una ganadería que cuenta ya con 180 caballos de pura raza. No suele faltar a la cita anual y en esta ocasión ha puesto la mirada en tres animales, que pueden alcanzar un precio medio de 50.000 euros en el mercado. Pocos, o casi ninguno, le reconocieron al pasearse por el recinto. Entre otras cosas porque, a pesar de contar con una de las fortunas más envidiadas de su país, no alardea. El lujo discreto. «Tiene buen ojo y quiere conocer la genealogía. Pero lo que más me gusta de él es que no busca negocio, sino que disfruta con ello», comenta López Rivas, que confiesa que la afición por los caballos es una pasión con la que se pierde dinero. «Salvo los ejemplares de concurso, no te dan dinero. Al contrario. Por eso, quien accede a ellos lo hace por disfrutar con los animales, por las relaciones que estableces».

Compras con conocimiento

De esta discreción también hizo gala Ana Gamazo, esposa de Juan Abelló, que cuenta con su propia ganadería, Posturero de las Navas. O Jesús Gil Marín, que no faltó a la cita con la mirada puesta en su Valdeolivas, que tiene vida más allá del mítico Imperioso de su padre. Y es que, aunque el caballo sea una pasión, las compras no son fruto de un antojo o de la impulsividad de un amor a primera vista. El sibarita, como el caso de Slim, compra con un conocimiento profundo del ejemplar, pero también del vendedor. No en vano, el gasto que se hace por el animal no es pequeño. Eso lo sabe bien Carlos Mouriño. El presidente y propietario del Celta de Vigo también ha viajado en busca de ejemplares para su ganadería, Yeguada Villa Gely. «El Pura Raza Español tiene mucho potencial, se lo dan tanto su belleza como su funcionalidad, pero no para sacarle provecho en 15 minutos». Y es que, según los entendidos en la materia, el caballo español es válido en todas las disciplinas, si bien no destaca en ninguna especialmente. «Su valor radica en el carácter y la belleza, en la forma y mecánica de movimiento, en esos aires naturales que no se da en otros», apunta Antonio López.

Luis Astolfi, el mejor maestro de su hijo

Ajeno a los rumores que le vinculan sentimentalmente con la Infanta Elena, el jinete Luis Astolfi (en la imagen, junto a Escassi) también se dejó ver por el Sicab, en donde acompañó a su hijo Luis Astolfi Flórez, que participaba en la Copa Ancce Saltos a lomos de Baco Sar, el caballo blanco que le hizo quedar en noveno lugar.