Fútbol

«Soy un loco de la vida y de Cristiano Ronaldo»

Ernesto Tecglen. Profesión: compositor y cantante.. Nació: en 1947, en Puertollano.. Por qué está aquí: dedica en la red una rumba a Cristiano y una samba a «La Roja» para animarla en Brasil.

–«La rumba de Cristiano». ¿Merece más una rumba que un fado?

–Sí. En este caso, porque es el homenaje que se le hace en España.

–¿Sabe si él la ha escuchado?

–Creo que sí, porque en su página web oficial aparece descargada.

–Su rumba barre en la red. ¿Por qué la ha compuesto y cantado?

–Porque soy un loco de la vida y de Cristiano. Soy un admirador de los corazones auténticos, y él lo tiene.

–Dice el jugador: «Me encanta cuando me abuchean, me gusta ver el odio en los ojos de la gente y escuchar sus insultos».

–Es digno de Shakespeare. Y pura verdad. Los campos hostiles estimulan su amor propio, su espíritu luchador. Cristiano se crece con los abucheos.

–O sea, que le va la marcha más que la rumba...

–Le va la marcha porque le gusta conquistar lo imposible. Es un soñador.

–También dice: «Me silban por ser rico, guapo y gran jugador: me tienen envidia, está claro».

–Es así. La envidia es el gran mal de todos los tiempos y sobre todo de España.

–Algo habrá que no le guste del jugador blanco...

–Al principio parecía un poco chulo, pero se le pasó.

–Han hecho un simposio en la Universidad: «¿Por qué no gano lo que Cristiano Ronaldo?».

–Fácil respuesta: no han nacido con sus genes. Llegó en el momento oportuno y está en el equipo apropiado.

–Hay quien considera que ganar tanto dinero por dar patadas a un balón es obsceno...

–Sí, es un poco obsceno, pero no es culpa de Cristiano ni de las figuras, es culpa del sistema, del mercado, de la vida, de la economía...

–Dice en su rumba que es el número uno. Eso no le va a gustar a Messi...

–La gran diferencia entre Cristiano Ronaldo y Messi está en que mientras que el primero es auténtico, el segundo es falsete. Messi tiene un ego malsano.

–Le llama «el azote del Barça». Eso no le va a gustar a Artur Mas...

–Artur Mas merece un par de azotes.

–¿En el culé?