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Belén Esteban hace de mediadora entre Carmen Borrego y su hermana Terelu Campos

Belén Esteban en una imagen de archivo
Belén Esteban en una imagen de archivo FOTO: Gtres

Ni el rey Salomón tenía el desparpajo de Belén Esteban en su labor de mediadora. La reina del mercadillo de Paracuellos lleva semanas intentando reunir a sus amigas, Terelu y Carmen, para que limen asperezas y firmen un armisticio.

De momento, que se sepa, se ha convertido en la “confesora espiritual” de Carmen, mantienen largas conversaciones en las que la hija pequeña de la matriarca Campos se desahoga por completo.

Lo malo es que la de San Blas suele irse de la lengua sin quererlo y deja pistas sobre el estado emocional de su amiga.

Terelu es más dura de pelar, le cuesta perdonar y se muestra algo remisa a la reconciliación, aunque, eso sí, asegura que no le desea ningún mal a su hermana.

El problema es la actitud de su hija Alejandra, que, aparte de llamar a su tía “mala hermana”, se ha convertido en la mayor censora de Carmen. Mientras la veinteañera siga encizañando la situación con sus pullas, difícil será el reencuentro entre las hermanísimas.

Carmen Borrego, Terelu Campos y Alejandra Rubio
Carmen Borrego, Terelu Campos y Alejandra Rubio FOTO: angel trotter GTRES

Pero la Esteban no cesa en su empeño de aliviar penas y corregir errores ajenos. Bien se lo agradece María Teresa, la sufridora en casa, que no acierta a atajar las desavenencias entre sus hijas.

La comunicadora no ha vivido unos desafueros familiares tan intensos y mediáticos en su vida, asiste estupefacta a los desencuentros de las suyas y no sabe qué hacer para solventarlos.

Nata te tiene con escuchar las amenazas de su ex, Edmundo Arrocet, que no se corta al anunciar que estaría dispuesto a desvelar secretos inconfesables de las Campos si la matriarca y sus niñas le siguen tocando los “piticlines”.