Jaén

El PSOE agita el 1-M: «No es un mayo cualquiera»

Los socialistas llaman a los ciudadanos a sumarse a las concentraciones. La Ejecutiva acompañará a los sindicatos en las manifestaciones de toda España> ALEMANIA avala a Rajoy: Berlín defenderá en la Unión Europea los planes del Gobierno, afirma el ministro alemán de Finanzas> LA RAZÓN, con los olvidados de los sindicatos. «Cuando estuve en paro busqué sin éxito ayuda en los sindicatos. Cuando despidieron a mi marido tardó meses en cobrar el finiquito y tampoco lo apoyaron»> REFORMAS: Los funcionarios cobrarán menos cuando estén de baja. / El viernes se aprobarán medidas para liberalizar los transportes

El PSOE agita el 1-M: «No es un mayo cualquiera»
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MADRID- Que a Alfredo Pérez Rubalcaba no se le vea en la cabecera de ninguna manifestación no significa que no las respalde. No sólo está de acuerdo con ellas, sino que defiende el legítimo derecho de los ciudadanos, y también de la oposición, a secundar las que hagan falta contra la política del Gobierno. Ayer lo dijo alto y claro, después de que Mariano Rajoy mandara al PSOE callar el pasado domingo: «El apoyo a las manifestaciones no está reñido con la democracia. Eso de mandar callar a los partidos pertenece a otra época», fueron sus palabras antes de afirmar que «siempre que hay una mayoría absoluta, en el PP aparecen tics autoritarios que están ahí, en el ADN de la derecha española». Y, tras la acusación, vino el aviso: «A los socialistas no nos van a callar porque tenemos la responsabilidad de decir las cosas en el Parlamento y en otros sitios».

Y qué mejor ocasión que el 1 de mayo para salir a la calle a protestar contra los recortes del Gobierno. No lo hicieron tras la reforma laboral aprobada por Zapatero, pero este año, el PSOE ha llamado a sumarse a las movilizaciones sindicales porque «no estamos ante un mayo cualquiera», ya que es la primera vez que la efeméride se celebra tras «la ruptura del marco de relaciones laborales».

Los socialistas se expresan en estos términos en su habitual manifiesto del Día del Trabajador, un texto en el que este año muestran su respaldo a empleados y parados, y anuncian solemnemente que el partido se sumara hoy a los actos convocados por las centrales sindicales. De hecho, no habrá miembro de la dirección federal que hoy se salte la «liturgia» sindical, pues estarán todos –salvo Rubalcaba– distribuidos en todas las capitales de provincia: Elena Valenciano e Inmaculada Rodríguez Piñeiro, en Valencia; Soraya Rodríguez, Jesús Caldera, Purificación Causapié y Rafael Simancas, en Madrid; Gaspar Zarrías, en Jaén; María González Veracruz, en Murcia; Hugo Morán, en Avilés; Trinidad Jiménez, en Málaga; Carmela Silva, en Vigo, Marisol Pérez, en Murcia... y así hasta completar el mapa.

Y es que, cuatro meses después de la llegada del PP al Gobierno, el PSOE sostiene que «los trabajadores tienen hoy más posibilidades de ser despedidos y sus condiciones laborales son más precarias». De ahí que avisen en su manifiesto de que se enfrentarán al Gobierno «hasta que no ceje en su empeño de romper el equilibrio de las relaciones laborales». Y lo harán, con estrategia conjunta o no, de la mano de las centrales sindicales. Valeriano Gómez negó ayer que hubiera una agenda pactada con los sindicatos, más allá de que los socialistas estén de acuerdo con las respuesta de UGT y CC OO en materia laboral y del Estado del Bienestar.

Precisamente ayer, Rubalcaba se reunió en Ferraz con los secretarios generales de las centrales sindicales, pero fue en el marco de la ronda de contactos que éstos han abierto con todos los partidos. Por la mañana habían estado con IU, y la próxima semana lo harán con el PP y CiU. A Rubalcaba, según versión de Méndez y Toxo, le sacaron un solemne compromiso: modificar la reforma laboral aprobada por el Gobierno «en cuanto el PSOE tenga capacidad para hacerlo». Capacidad en este caso quiere decir votos, y no parece que los socialistas vayan a tenerlos al menos en los próximos cuatro años.


El altavoz contra el Gobierno de TVE
Los secretarios generales de UGT y CC OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, utilizaron ayer «Los Desayunos» de TVE como altavoz para cargar duramente contra el Gobierno del PP y contra el presidente Mariano Rajoy. Méndez, por ejemplo, expresó su temor a que cada viernes en Consejo de Ministros se vayan tomando medidas que lleven a España a peor. Toxo habló de «situación de emergencia económica y social». Ambos aprovecharon también para calificar de «golpe de mano de lesa democracia» el cambio de elección de presidente de RTVE.