«Los gatos no me gustan Nos miramos mal»

A pesar de que a primera vista puede parecer un tipo serio, lo que más le gusta en el mundo es hacer reír a la gente. Pero lo que todavía no ha conseguido Josema Yuste es que su perro, Chulo, entienda su particular sentido del humor 

«Los gatos no me gustan. Nos miramos mal»

Le vemos actualmente en el teatro con «La cena de los idiotas», pero también está preparando algo para la televisión, ¿no?
-Grabo un programa en Barcelona los martes y miércoles que se llama «Señoras que…». Surge de un fenómeno del Facebook que se llama exactamente igual. Habla sobre el mundo de las señoras de tipo medio, amas de casa de toda la vida dedicadas a la familia, al hogar, que van al mercado, pero aún no lo hemos estrenado. En cuanto a «La cena de los idiotas», hemos estado de gira por toda la geografía española hasta mediados de septiembre. Ahora, hemos vuelto al Teatro Infanta Isabel. Es una función de éxito en la que llevamos un año y espero que nos queden un par de años más.
-¿Y no se estresa?
-No, eso lo padecen los pobres que están en el paro.
-Cuando llega a su casa, ¿qué es lo primero que hace?
-Me gusta estar en casa, aunque no paso mucho tiempo en ella.
-¿Su mascota le recibe de alguna forma especial?
-Sí, de la que llego enseguida viene, se deja ver y querer, es un perro muy cariñoso.
-Chulo, ¿por qué ese nombre?
-Se lo puso un hijo mío. Le pareció que tenía pectoral, cabeza ancha, patas separadas, con aspecto así como muy chuleta, y me dijo «ponle Chulo». La verdad es que el nombre nos pareció simpático y se lo pusimos. Le llamamos chulito porque es chiquitín.
-¿Ha tenido más mascotas?
-Tuve antes un bóxer, que fue un gran compañero, se llamaba Jack. Antes tuve otro que se llamaba Sunny, un pastor alemán. Era más serio, pero también era muy fiel.
-¿Sus mascotas entienden su particular sentido del humor?
-Creo que son felices, que no es poco. Yo suelo sonreír poco, soy serio, pero por dentro soy una persona moderadamente feliz.
-Pero hace sonreír a los demás.
-Sí, tengo esa virtud y esa suerte. Disfruto muchísimo haciendo lo que hago y casualmente me pagan por ello.
-Cuando ensaya en casa, ¿Chulo es su público?
-¡Sí! Si estoy ensayando o haciendo gimnasia no me quita ojo, no entiende nada, se asusta. Creo que disfruta porque lo peor para un perro es estar en casa tumbado y que nadie le haga ni caso.
-¿Chulo está orgulloso de usted?
-Creo que sí. No soy un amo ni un padre ejemplar, pero creo que sí.
-Además de los perros, ¿le gustan el resto de los animales?
-Soy de perros, no de gatos. Respeto mucho a los animales, pero los gatos no me gustan. Nos miramos mal. El caballo sí me gusta. He montado en alguna ocasión, pero no se me ocurriría tener uno.
-¿Ha trabajado alguna vez con animales?
-Sí, en cine y en televisión.