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Cubiertas verdes oasis vegetales en el corazón de la ciudad

Rompen la monotonía de los grises tejados y expanden el verde natural sobre sus azoteas... las cubiertas verdes no solo resultan agradables a la vista sino que economizan energía, colaboran a limpiar la atmósfera y algunas de ellas proporcionan un cultivo ecológico, fácil de mantener.

  • Cubiertas verdes, oasis vegetales en el corazón de la ciudad
    Cubiertas verdes, oasis vegetales en el corazón de la ciudad
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

17 de noviembre de 2012. 12:12h

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Madrid. 17/11/2012

Cada vez más en boga, horizontales o verticales, las cubiertas verdes son mantas vegetales extensivas, formadas por variedades distintas de sedum, un tipo de planta grasa que crece en las cunetas, que aguanta casi todas las condiciones climáticas y vive de la humedad ambiental.

No solo reducen el impacto visual sino, que resultan un magnífico aislante térmico y sonoro, "reducen los ruidos tanto interiores como exteriores, y facilita la evacuación de agua de lluvia, de forma regular", explica a EFEverde Antonio Amich, responsable comercial de Sempergreen Spain, una de las empresas especializadas en su instalación.

Para atender la demanda, la compañía posee 70 hectáreas para "cultivar" sedum y convertirlo en rollos vegetales muy ligeros para cubiertas, con un bajo mantenimiento y coste.

Su empleo se ha extendido en España, donde según la presidenta de la Asociación Española de Cubiertas Verdes (ASECUVE), Elisabeth Contreras, existen actualmente 400.000 metros cuadrados de estas cubiertas; pero también a Portugal, Polonia, Finlandia, Noruega, Estados Unidos o China, donde esta empresa suministra más de un millón de metros cuadrados al año.

Otra opción es la instalación de un jardín, aunque requiere más materiales; 30 o 40 centímetros de tierra, un sistema de riego y mantenimiento, abonos y poda. Aun así es una idea que se está promocionando entre los más interesado por ahorrar energía y, al mismo tiempo, consumir productos ecológicos.

Ese es el proyecto por el que el investigador de Producción Vegetal de la Escuela de Técnicos Superior de Ingenieros Agrónomos, de Madrid, José Durán Altisent y su equipo apuestan. Para ellos, no solo se ha de poner verde en las cubiertas sino que, además, se han de instalar invernaderos donde cultivar productos vegetales ecológicos.

Creadores de la cubierta verde de la Terminal 4 de Barajas pretenden aunar los esfuerzos de empresas y organismos oficiales para extender el modelo a hoteles, empresas y edificios industriales, porque como dice Durán Altisent: "Hay que devolver a la naturaleza lo que se le ha quitado con la construcción de grandes edificios".

Además se aprovechan los invernaderos para la instalación de placas fotovoltaicas que crean la suficiente energía eléctrica para distribuir el agua de lluvia recogida e iluminar con lámparas leds el recinto durante día y noche.

Según Durán Altisent, "esta iluminación permite que las plantas estén transformando constantemente el CO2, que en el invierno es capturado de las emisiones de las calderas de calefacción, de tal forma que los gases se aprovecharían gracias a la función clorofílica de las plantas para transformarlos en nutrientes y azúcares que enriquecen los cultivos".

Los ensayos de este sector de experimentación agrícola han llevado a realizar varios proyectos, entre los que se encuentra el cultivo de tomates en Canarias, con una mayor prontitud y con un gran éxito de exportación, así como el cultivo azafrán, que han cosechado en la misma escuela técnica.

Y para darlos a conocer, iniciativas con autobuses con techos de huertas ecológicas y talleres donde se explican los beneficios de este sistema ecológico, saludable y agradable a la vista, como la que se desarrolló en la localidad gerundense de lEstartit.

Y es que..., como dice José María Durán Altisent, "es viable y sostenible".

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