«Merece la pena recorrer el valle del Loira en bici»

«Merece la pena recorrer el valle en bici»
«Merece la pena recorrer el valle en bici»

-¿Qué tal le va con su programa Radioestadio?
-Va a cumplir su novena temporada consecutiva con nosotros al frente. Es un programa divertido que va más allá del fútbol y del deporte. También es una forma fantástica de pasar los fines de semana; un permanente viaje a través de las ondas. Y gratis.
-El Valle del Loira es Patrimonio Mundial por la Unesco en la categoría de paisajes naturales. ¿Son tan bellos como dicen?
-Bellísimos. La verdad es que yo soy un enamorado de Francia, país que recorro a fondo todos los veranos, y el valle del Loira es espectacular, no sólo por el paisaje, sino por la luz tan especial que despide. La luz es mucho más importante de lo que nos creemos. Es un paraíso natural que merece la pena recorrer también en bici, ya que buena parte del camino está adaptado para ello.
-Son muchos los pueblos que forman este valle. ¿Se queda con alguno en especial?
-Hay muchos bonitos. Tours, Blois, Amboise, Chinon (el pueblo de Rabelais)... Pero yo, que soy un apasionado de las catedrales, recomiendo visitar la de Chartres, con sus imponentes vidrieras.
-¿Qué puede decirnos de los castillos?
-Pues que hay que informarse para ver bien los que merece la pena visitar por dentro, porque, por lo general, son más bonitos por fuera. También merece la pena dormir en alguno de ellos. Me refiero a los que son utilizados como hoteles y que se encuentran en los catálogos de la cadena «Relais & Chateaux». Cenar y desayunar allí es un privilegio.
-¿Le llamó alguno la atención de forma especial?
-El de Chambord es el más impresionante. El de Chaumont, que está cerca de Blois, también es muy bonito. Y por lo que tiene de curiosidad, merece la pena el de Cheverny, que es el castillo recreado por el dibujante de Tintín.
-¿Cómo es su gastronomía?
-Francia es un paraíso gastronómico y no sabría decir muy bien nada en concreto de los productos, sólo que hay que perseguir con saña el vino, el queso, el foie y el paté. Y los postres, que tanto miman por aquí. En esta zona, sobre todo, hay que probar la tarta Tatin, que es deliciosa.