Varios heridos en las protestas contra el polémico transporte nuclear en Alemania

Un polémico transporte de residuos nucleares alcanzó hoy su meta final en el depósito de basura atómica de Lubmin, en el nororiental estado de Mecklemburgo-Antepomerania, tras cruzar Alemania y superar los bloqueos protagonizados por activistas antinucleares en los 900 kilómetros recorridos.

El convoy con 56 toneladas de basura radiactiva llegó a su meta con varias horas de retraso y tras registrar varias paradas forzosas en su camino por los bloqueos protagonizados por activistas antinucleares, que en varias ocasiones se encadenaron a la vía. Varias personas resultaron heridas en los últimos kilómetros del recorrido, según reconoció hoy la policía, que informó de que un manifestante sufrió lesiones leves en una acción de encadenamiento a la vía cerca de la localidad de Buchenhorst y otro en enfrentamientos con agentes antidisturbios en Kemnitz, a diez kilómetros de Lubmin.

La policía trató en ese lugar de evitar que un grupo de activistas antinucleares se encadenara a la vía, mientras un portavoz de la llamada Alianza Anti-Atómica denunció que el número de heridos es mayor y acusó a los agentes de actuar con brutalidad contra el centenar de manifestantes que pretendían bloquear el paso del convoy. A las puertas de la planta de Lubmin esperaban también más de un centenar de activistas antinucleares para tratar de detener de nuevo el convoy a su llegada a su destino final, pero que fueron desalojados por agentes antidisturbios poco antes de la llegada del tren especial.

El polémico transporte nuclear con cinco contenedores Castor de residuos nucleares partió en la madrugada del miércoles desde la antigua planta de reciclado de Karlsruhe (WAK), al suroeste del país, hacia el depósito de basura atómica de Lubmin, al noreste, después de que la policía despejara la vía. La policía detuvo provisionalmente a la partida del convoy a los 310 activistas antinucleares que bloqueaban la vía ante la WAK con una sentada masiva, contra 10 de los cuales se ha presentado denuncia por resistencia a la autoridad.

Este martes varios activistas de Greenpeace consiguieron bloquear la vía ante la WAK encadenándose a la misma y fueron necesarias más de nueve horas de trabajo para liberarlos, finalmente desmontando los raíles. El polémico convoy lleva a bordo cinco contenedores Castor con 140 toneles de acero especial que contienen 60.000 litros de residuos nucleares líquidos, lo que los ecologistas llaman "sopa nuclear".

El tren especial, cuya ruta cruzando Alemania desde el suroeste al noreste del país se ha mantenido en secreto, ha sido escoltado por un amplio despliegue policial de hasta 7.000 agentes. Los residuos proceden todos de la planta de Karlsruhe, donde entre 1971 y 1990, se reciclaron 207 toneladas de combustible atómico y, tras cuyo cierre, está siendo liberada de material nuclear en un proceso gradual de limpieza.