Londres

El G-20 promete respuestas «firmes» ante otra recesión

Las bolsas europeas se recuperan animadas por el sector financiero

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde junto al ex presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, ayer en Washington
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde junto al ex presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, ayer en Washingtonlarazon

WASHINGTON- El desplome que vivieron los mercados el jueves por el temor a una nueva recesión a nivel mundial y a la posibilidad de que Grecia termine declarándose en suspensión de pagos precipitó en la madrugada del viernes la redacción de un comunicado urgente de los ministros de Economía y gobernadores de los bancos centrales del G-20. En él prometían dar una respuesta «fuerte y coordinada» a los problemas por los que atraviesa la economía mundial y a las actuales turbulencias de los mercados. El texto, que no estaba previsto, y que fue consensuado durante una cena de trabajo de los ministros de Economía, se convirtió tan sólo en una declaración de intenciones. Así, las veinte naciones más poderosas del planeta se limitaron a asegurar que «harán todo lo necesario» para asegurar la estabilidad del sistema bancario y aplicar las medidas prometidas en los planes de ajuste presupuestario. Pero más allá de asegurar «que harán todo lo posible para que los bancos tengan los niveles adecuados de capital», los firmantes no detallan qué medidas podrían aplicar ahora. El grupo de países ricos y emergentes, del que España es país invitado permanente, ha decidido posponer la toma de decisiones a la cumbre de líderes que tendrá lugar en noviembre en Cannes (Francia).

No fue sólo el compromiso de los líderes del G-20, sino también los rumores de que el Banco Central Europeo (BCE) podría bajar los tipos de interés, lo que animó ayer a las bolsas europeas, que salvaron la jornada gracias al rebote de la banca en una semana que amenazaba con quedar registrada entre las peores del año. Eel índice Cac 40 de París subió un 1% al cierre, el FTSE de Londres un 0,50%, el MIB de Milán un 1,3% y el Dax de Fráncfort un 0,63%. Los mayores bancos del euro por capitalización bursátil como el Deutsche Bank o los franceses BNP y Société Générale rebotaron un 5,75%, un 8,3% y un 7,12%. Mientras que en los mercados de divisas, el euro logró mantener al final de la jornada las subidas frente al dólar y superó las 1,35 unidades del billete verde. En cuanto a la evolución de la deuda de los países bajo sospecha, el sobreprecio exigido a los bonos españoles a 10 años frente a los alemanes, la prima de riesgo, se situó en los 346, 16 puntos menos que el jueves. Italia también redujo su diferencial frente a la deuda alemana en 11 puntos básicos, hasta los 388.

Los compromisos lanzados por el G-20 coincidieron con las llamadas de acción de Christine Lagarde, que en su estreno como directora gerente en la asamblea del FMI urgió a las economías desarrolladas a «acelerar» los esfuerzos de reformas para hacer frente a la crisis ya que tienen una «especial responsabilidad». La dirigente del organismo multilateral agregó que «las medidas a las que estoy apelando no son para los próximos años, son para los próximos meses».

Lagarde, que junto con el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, es la anfitriona de los encuentros de otoño de ambos organismos multilaterales que reúnen en Washington a líderes económicos mundiales advirtió que, de no encarar rápidamente los problemas, corremos el riesgo de un «nuevo colapso por falta de crecimiento».

En su intervención ante los 187 miembros del FMI y el BM, la ministra de Economía, Elena Salgado, pidió «mirar más allá de la volatilidad de los mercados» y destacó, frente a ello, «el progreso en las medidas de consolidación fiscal y reforma financiera» tomadas en la Eurozona y en España.