La Bolsa respira tras la debacle de la semana pasada

El mercado se tomó ayer un respiro tras las fuertes caídas sufridas en los primeros veinte días de agosto, especialmente la semana pasada, la segunda peor del año. El Ibex recuperó un 1,87% y rozó el nivel de los 8.300 puntos impulsado por las energéticas y Telefónica, mientras que los dos grandes bancos se situaron en la parte baja de la tabla.

 
 

Los inversores aprovecharon las «gangas» del parqué para retomar posiciones en algunas compañías arrastradas por las caídas sufridas en las jornadas precedentes.
El principal selectivo del mercado nacional se vio positivamente influido por la evolución de Wall Street, que abrió al alza, y por el previsible derrocamiento del líder libio, Muammar el Gadafi, una circunstancia que animó la cotización de las empresas energéticas a pesar del recorte sufrido por el petróleo.

Moody's no afecta al parqué
Además, el banco central alemán –Bundesbank– mantuvo su expectativa de crecimiento de la economía germana en el 3% para el presente ejercicio, pese al «stand by» del segundo trimestre. Al mercado tampoco le afecto la advertencia de Moody's, que volvió a alertar de que las exigencias de la UE y el FMI para el segundo rescate heleno precipitarían el «default» de Grecia.

Repsol se anotó un avance del 2,78% ante la expectativa de que el cambio de poder en el país africano reanude la producción petrolífera del que es uno de los principales exportadores de crudo al viejo continente. Iberdrola, por su parte, logró una subida del 3,73%, y Mapfre repuntó un 3,51% en una jornada en la que Abengoa lideró los avances con una revalorización del 4,78%. En el resto de plazas europeas dominó el tono positivo, aunque Fráncfort cedió un ligero 0,11%.
En el mercado de divisas, el euro mantuvo posiciones respecto al dólar y se situó justo debajo del nivel de 1,44 dólares. El oro tampoco cambió su tendencia de valor refugio por excelencia y marcó un nuevo récord en 1.877,5 dólares por onza en el mercado londinense.

Mercado intervenido

El mercado secundario de deuda soberana vivió una jornada tranquila tras conocer que el BCE intervino otra vez la semana pasada comprando bonos españoles e italianos para frenar el ataque de los inversores sobre los países periféricos. La prima de riesgo de España se situó en los 286 puntos básicos, el mismo nivel que el viernes pasado, mientras que la de Italia se redujo ligeramente hasta los 284 puntos.