Griñán pide revisar el modelo autonómico

Una defensa a ultranza del estado autonómico y ninguna referencia al escándalo de los ERE irregulares. El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, obvió ayer en su discurso institucional –tras la entrega de los títulos de Hijos Predilectos y las Medallas de Andalucía– la polémica de los expedientes laborales fraudulentos que está marcando la agenda política y en la que están implicados varios cargos socialistas

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, durante el acto de entrega de los títulos de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía, celebrado en Sevilla
El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, durante el acto de entrega de los títulos de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía, celebrado en Sevilla

Sí aludió vagamente a la corrupción, advirtiendo de que «puede dejar de existir, y desgraciadamente ocurre en muchas zonas del mundo, el sometimiento de la política a la voluntad popular, al imperio de la ley y a la indagación judicial, que permiten expulsar de ella a quienes la practican indignamente».

Griñán, en un discurso frío y tedioso, basó su alocución en las críticas que varios dirigentes populares, especialmente el expresidente José María Aznar, vienen realizando a la España autonómica. De hecho, se refirió a la Fundación FAES que preside Aznar cuando pidió «no arruinar con discusiones tecnocráticas o con propuestas de laboratorio, aisladas de la realidad histórica, un legado político como el del 28 de febrero». El presidente de la Junta justificó esta «historia de éxito» en que las comunidades autónomas «han democratizado la vida política, han desarrollado los recursos económicos de cada uno de los territorios y han garantizado la cohesión de nuestro país». No obstante, admitió «tensiones y complejidades» entre las autonomías y apostó por abrir un «proceso de análisis del modelo». Esta revisión debería tener como objetivo «avanzar en una mayor descentralización local como medio de profundizar en el principio de subsidiariedad» y «garantizar nuestro protagonismo activo en el proceso de construcción europea».

Todo ello con el reto de la creación de empleo, aunque Andalucía es la comunidad autónoma con la tasa de paro más alta de España. «Soy consciente de que el ejercicio de la ciudadanía se ve mermado sin la posibilidad y el derecho que tenemos todos a desarrollarnos personal y profesionalmente con un empleo estable». Como receta, Griñán apuntó la «cooperación» como «marco favorable a la creación de empresas y la generación de empleo». A su juicio, las empresas andaluzas «deben innovar, transformarse y buscar nuevos mercados y nuevas oportunidades». En este punto, volvió a recordar una de sus prioridades en el Ejecutivo andaluz, la educación, calificándola como la «mejor herramienta económica de la que dispone un pueblo para prosperar».

«Descrédito de todos»

Antes, en el Pleno institucional del Parlamento andaluz, la presidenta de la Cámara, Fuensanta Coves, cargó duramente contra la oposición por criticar la trama de los ERE. Coves advirtió de que cuando la «descalificación generalizada» es la tesis utilizada para rechazar la corrupción, la espiral «se expande hasta el descrédito absoluto de todos» y hace que los ciudadanos piensen que los políticos «son todos iguales».

Visiblemente afónica, señaló que la corrupción «ha demostrado que no hay organización ni territorio que esté a salvo de su execrable presencia en alguna de sus manifestaciones».
En su opinión, de ser así ningún representante público estará satisfecho con la poca estima de la ciudadanía hacia la actividad política y ninguna organización política «debería sacar provecho» de esa situación, por lo que se mostró convencida de que en este caso «la confianza disminuye».

Tras advertir de que resulta «muy preocupante que se extienda este desapego incluso a las instituciones», apostó por escuchar a los ciudadanos, quienes «exigen soluciones para los problemas».


Protestas minoritarias y poco ruidosas

A pesar de que el sindicato Safja anunció una protesta masiva de funcionarios frente al Parlamento andaluz, coincidiendo con el Pleno institucional del Día de Andalucía, al final pocos manifestantes se congregaron para protestar por la reciente aprobación de la ley de reordenación del sector público. Las centrales sindicales independientes y plataformas parece que han dado una tregua a la Junta, a la espera de que se materialice la creación de las nuevas agencias. Los que sí se hicieron notar fueron los miembros de la Orquesta Joven de Andalucía, que clamaron con sus violines contra el recorte que sufrirá su presupuesto. Tocaron en el momento de la izada de la bandera. También buscaron la fotografía los miembros de la plataforma «Salvemos el Guadaíra», que llegaron andando desde el municipio sevillano de Alcalá. Protestaron por la contaminación que sufre el río.