La naturaleza no tiene compasión

Monte Maldito era la vía de acceso del Mont Blanc por la que caminaban los montañeros antes de que el alud les arrastrara. La naturaleza ni avisa ni tiene compasión. Unos dicen que fueron las últimas nevadas y el calor de estos días los que provocaron el accidente; otros hablan de una pisada, que removió todo; algunos aseguran que es una zona peligrosa en sí misma. Todavía no se sabe, pero para nueve de los 28 alpinistas no importa ya. Iban en cabeza de la expedición y eso fue definitivo. El resto tuvo más suerte y fueron rescatados por el espectacular despliegue de rescate. El tiempo corría en su contra, que la noche se hace muy larga con temperaturas bajo cero. Ellos están a salvo, aunque ya han comprobado lo frágiles que somos ante la inmensidad de los que nos rodea: nunca sabes en qué verano te va a arrollar el invierno.