Llanos de Luna una afín a Sánchez Camacho será delegada del Gobierno

La hasta ahora portavoz adjunta del PP en el Parlament ya fue subdelegada

La presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, y la diputada Llanos de Luna
La presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, y la diputada Llanos de Luna

BARCELONA- El consejo de ministros nombró ayer a María Llanos de Luna como delegada del Gobierno en Cataluña. Número 3 del PP por Barcelona y diputada en el Parlament de Cataluña, Llanos de Luna es una política muy cercana a la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez Camacho.

Nacida en Sevilla en 1960, María Llanos de Luna ha ocupado en los últimos meses la portavocía adjunta de los populares en el Parlament, donde ha destacado por usar el castellano para defender el bilingüismo. De hecho, en sus intervenciones parlamentarias utiliza exclusivamente el castellano, lo que definió como «una forma de llevar la normalidad social a las instituciones».

Licenciada en derecho
La diputada está casada y es madre de una hija. A nivel académico, es licenciada en derecho por la Universidad de Murcia, donde también hizo un postgrado en Práctica Jurídica.
Funcionario del cuerpo superior de técnicos de la Administración de la Seguridad Social, De Luna ha ostentado distintas responsabilidades a lo largo de su trayectoria. Subdirectora del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Barcelona entre 1996 y 2003, fue subdelegada del Gobierno central para la provincia de Barcelona entre 2003 y 2004.

En el PP catalán, la nueva delegada del Gobierno en Cataluña forma parte de su junta directiva y su comisión ejecutiva y también es vicesecretaria sectorial del partido en Barcelona.

Las funciones del delegado de gobierno son muy extensas, pero pueden clasificarse en tres: Es el representante del Gobierno en el territorio de cada comunidad autónoma y como tal, le corresponde informar a los ministerios de la situación de sus servicios territoriales. Dentro de esta función, le corresponde algo muy importante y es que ejerce la jefatura de las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado de la autonomía. El delegado del Gobierno ejerce también las potestades sancionadoras y expropiatorias que correspondan al Estado.

En segundo lugar, dirige la administración del Estado en el territorio de la comunidad autónoma, donde, además de nombrar a los subdelegados del Gobierno, dirige los servicios territoriales de los ministerios.

Y, por último, al delegado del Gobierno le corresponde coordinar a la administración del Estado con la administración autonómica y la local.