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España da gusto qué bien juega

España sonríe; la España futbolística, la que sigue con devoción a «La Roja», está exultante, otra vez. Qué bien juega España. Y no hay discusión. Del Bosque empezó el partido con Torres, que hizo dos goles, y lo terminó con Cesc, autor del 4-0. Entre medias, Silva firmó el 3-0, genial; Iniesta dio un recital, la defensa fue un fortín; la media, un lujo, y nadie desafinó. Pobre Irlanda, atrevida e incapaz.

> Así jugó España
     > Así jugó Irlanda

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Gdansk (Polonia).

Tiempo de lectura 5 min.

14 de junio de 2012. 19:36h

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Gdansk (Polonia). 14/6/2012

No hubo que regar, llovía en Gdansk. El Arena, plomizo contra Italia, lentorro, pasto para las vacas; en esta ocasión, un tapiz sobre el que el balón se deslizaba como gusta a los españoles. Los irlandeses, entre futbolistas  –calzón corto blanco, zamarra verde, borceguíes multitacos– y estibadores –rudos, altos, peleones y fornidos–, atrevidos para empezar y Cox probó los reflejos, excelentes, de Casillas a los dos minutos, lo que tardaron los pupilos de Vicente del Bosque en coger poso, en asentarse.

Del Bosque, mago del suspense al más puro estilo Agatha Christie, alineó a Torres y dejó a Cesc en el banquillo. Fin de las contemplaciones. Italia, que había empatado un par de horas antes con Croacia, no es Irlanda. La proposición, ayer, tenía que ser diferente, con un referente arriba, y fue «El Niño» quien salió victorioso de las dos  guerras, la del 9 y la del falso 9.
Lo que ya no era un experimento no pudo empezar mejor. El delantero más fresco de la Eurocopa, porque posiblemente sea el que menos minutos ha jugado este curso, en el minuto 4 hizo gala de su rapidez y de sus ganas de triunfar al robar un balón en el área rival, sentar a un defensa, burlar al resto y chutar con el alma para alojar la pelota en red. Torres se reivindicaba; también el seleccionador.

Con ventaja en el marcador, con Torres saboreando un banquete de confianza, «La Roja» se parecía a sí misma. No era un equipo dubitativo, quería el balón, lo conservaba y era capaz de conducirlo hasta la portería de Given, abrumado de trabajo. Pudo marcar Silva y Torres remató fuera el primer centro de Arbeloa, tras subir por primera vez la banda en el campeonato. Se mascaba el 2-0, estaba mucho más cerca que el empate. Los «bajitos» dominaban el cotarro, los laterales subían; Arbeloa y Alba vivían al otro lado de la línea; Piqué también escalaba, remató dos veces, ¡huy, fuera!, ¡huy, al portero! Alonso ensayaba el disparo desde lejos...

Irlanda no es Italia; Irlanda defiende con nueve, o diez, y sus contragolpes carecen de precisión, lo que sería la ausencia de talento, a pesar de las carreras de Duff y McGeady y de la persistencia de Keane, un gladiador. Los irlandeses aportan al fútbol capacidad de trabajo y se reconfortan con la ilusión; elementos que no son ajenos a la puesta en escena española, que añade ingenio, calidad, técnica, dominio y oficio.

Cuando terminó el primer tiempo, la Selección había generado 14 ocasiones de gol, además de la del 1-0. En los últimos cinco minutos Torres lo rozó, también Iniesta, Xavi, Alonso e incluso Arbeloa. Sus disparos los repelían defensas desde el suelo o el portero desde el aire. Y, sin embargo, en medio de toda esa vorágine ofensiva, Piqué tuvo que emplearse para evitar el remate de Keane, una de las pocas veces que los irlandeses hicieron la mudanza desde su terreno. Después del asedio, sólo 1-0.

Segundo tiempo, juega España, domina, secuestra el balón, Irlanda lo persigue, pero es una estrella, inalcanzable. Torres, Iniesta y Arbeloa le siguen dando la noche a Given, pobre; pero es Silva, el genio de la constelación, quien vuelve a doblegarle. El canario, en el área, tres defensas delante, encuentra un hueco y tira flojo y colocado, entre las piernas, cerca del palo, lejos de la manopla del portero. El 2-0 es otra cosa; el partido, idéntico.

De cuando en cuando se escapa un irlandés; la defensa española, seria y espléndida, de matrícula.  Los rojos atacan, pletóricos, alegres, como su fútbol, fácilmente reconocible otra vez; los verdes defienden y sufren, como si combatieran contra el cambio climático. Padecen desde el centro del campo, donde Iniesta, a quien para quitar el balón hay que utilizar un fusil, roba, toca en corto para Silva, otro iluminado, éste pasa en profundidad, corre Torres, se protege de los defensas, los supera, sale el portero y «El Niño» vuelve a marcar. El 3-0 no admite discusión.

Llega el momento de refrescar al equipo. Ya había entrado Javi Martínez por Alonso; a continuación, Cesc Fábregas por Torres y Cazorla por Iniesta. El dominio español no decrece, su estilo no cambia, nada le altera. Con España marcan el 9 (Torres, por partida doble), el falso 9 (Cesc hace el 4-0, un pepinazo con el ángulo justo, también se reivindica con el tanto y con un gesto de rabia) y hasta la alternativa del 9 (Silva, aquel 3-0, gol de autor).

El campeón ha vuelto. Lo ha demostrado con fútbol de alta escuela, el suyo, y con goles. Y sí, ya sabemos que Irlanda no es el Brasil de Pelé; pero juega la Eurocopa.

 

Con un empate a dos basta
La goleada de España a Irlanda tiene consecuencias. La Selección de Vicente del Bosque se coloca primera del Grupo C, en detrimento de Croacia, también con 4 puntos. Irlanda está eliminada.  España disfrutó de las mejores sensaciones y ahora la situación es bien distinta. En la tercera jornada, ante Croacia,  bastaría un empate a dos para ser líder del grupo, si sucediera que Italia se impone a Irlanda, con lo que el empate entre los 3 sería a 5 puntos y el «golaverage» general entre ellos favorece el liderato de España.



- Ficha técnica:

4 - España: Casillas; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Xavi Hernández, Busquets, Xabi Alonso (Javi Martínez, m. 65); Silva, Torres (Cesc, m. 75) e Iniesta (Cazorla, m. 80).
0 - Irlanda: Given; O'Shea, St Ledger, Dunne, Ward; Duff (McClean, m. 76), Andrews, Whelan (Green, m. 84), McGeady; Cox (Walters, m. 46) y Robbie Keane.

Goles: 1-0, m. 4: Fernando Torres recoge un rechace en el área, se va por velocidad de dos defensas y marca con un disparo potente. 2-0, m. 49: Silva caracolea en el área ante dos rivales y bate a Given por bajo. 3-0, m. 70: Fernando Torres supera a Given en el uno contra uno tras un pase de Silva. 4-0, m. 82: Cesc culmina un saque de esquina en corto.

Árbitro: Pedro Proença (Portugal). Amonestó a los irlandeses Robbie Keane (m. 35), Whelan (m. 45) y St Ledger (m. 83) y a los españoles Xabi Alonso (m. 53) y Javi Martínez (m. 77).

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo C de la Eurocopa 2012, disputado en el estadio Arena de la ciudad polaca de Gdansk ante unos 40.000 espectadores, cinco mil de ellos de la selección española. 

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