Las aerolíneas británicas consideran excesiva la seguridad de EE UU

La industria británica de la aviación cerró hoy filas para pedir una revisión generalizada de las medidas de seguridad en los aeropuertos por considerar que son excesivas y motivadas por el exceso celo de las autoridades estadounidenses.

Representantes de todos los sectores de la industria respaldaron unas declaraciones del presidente de British Airways (BA), Martin Broughton, que calificó de "totalmente redundantes"algunos controles de seguridad y criticó a Estados Unidos por exigir a otros países medidas que no aplica en sus propios aeropuertos.

En una intervención ante la Asociación de Aeropuertos del Reino Unido, Broughton pidió que se deje de obligar a los pasajeros a quitarse los zapatos y se preguntó por la razón de tener que controlar por separado los ordenadores portátiles.

"Estados Unidos no hace internamente muchas de las cosas que nos exigen a nosotros. No deberíamos permitir algo así. Sólo deberíamos hacer las cosas que consideramos esenciales", manifestó.

Broughton aludió a la arbitrariedad de descalzar a unos pasajeros y a otros no, sin una regla fija, o a las contradicciones entre aeropuertos a la hora de considerar nuevos aparatos electrónicos. "Por ejemplo el iPad. Todavía no han decidido si es un ordenador portátil o si no lo es, de manera que algunos aeropuertos piensan que hay que sacarlo aparte y otros no", indicó.

Mike Carrivick, consejero delegado de BAR UK -asociación que representa a más de 80 compañías aéreas de este país-, estuvo de acuerdo en la necesidad de reconsiderar las actuales políticas, que se han ido sucediendo en función de las distintas alertas.

"Parece que hay un enfoque por capas en lo que se refiere a la seguridad en los aeropuertos. Cada vez que hay una nueva alerta de seguridad, se añade una nueva política de procedimientos", denunció Carrivick, que pidió "dar un paso atrás y mirar con perspectiva".

Colin Matthews, consejero delegado del gestor aeroportuario BAA, pidió "racionalizar"los procedimientos por el bien de los pasajeros, que son quienes sufren la "arbitrariedad de las medidas".

"Lo que hacemos en materia de seguridad en Heathrow (Londres) y otros aeropuertos lo definen las autoridades y es realmente una serie de exigencias sobre otra. Ciertamente, podríamos hacer un mejor trabajo para los clientes si lo racionalizáramos", afirmó. Matthews recordó que los gestores aeroportuarios están sometidos a una fuerte presión: "tenemos requisitos europeos, tenemos requisitos británicos y encima de todo eso requisitos de EEUU".