La Junta usa cámaras de vigilancia para identificar a los pirómanos

Verano es sinónimo de riesgo de incendios en nuestra comunidad autónoma. Y para evitar esa estrecha relación, la Junta de Castilla y León ha implantado en Soria un proyecto piloto que durante los próximos tres meses desplegará su segunda fase.

Un retén de operarios hace frente a un incendio en la zona soriana de Medinaceli
Un retén de operarios hace frente a un incendio en la zona soriana de Medinaceli

Un proyecto que permitirá que a finales de verano el 20 por ciento de su territorio, y sus principales masas arbóreas, se encuentren incluidas en el sistema de vigilancia y detección por cámaras que permitirá identificar a pirómanos y hacer frente a los incendios. La iniciativa incorporará seis nuevas cámaras en sus torres correspondientes, situadas en las localidades sorianas de Quintana Redonda, Abejar, Vinuesa, Bayubas de Arriba, San Leonardo de Yagüe y Arcos de Jalón.

Estas cámaras se suman a las trece ya en servicio en otros tantos puntos de la geografía provincial y que han situado a Soria en la vanguardia nacional en la implantación de este sistema de prevención y lucha contra los incendios forestales, que incluye la instalación de puntos de teledetección y comunicaciones wimax, informa Efe.

Entre ocho y diez kilómetros
Cada torre tiene una cobertura aproximada de 15.000 hectáreas, resultante de su radio de acción, entre ocho a diez kilómetros, en función del relieve topográfico. Actualmente, según confirma el jefe del servicio territorial de Medio Ambiente en Soria, José Antonio Lucas, las trece torres de vigilancia en funcionamiento garantizan la protección de 150.000 hectáreas de la provincia castellano y leonesa, que tiene una extensión global de 10.287 kilómetros cuadrados. Con las seis nuevas cámaras de cubrirán otras 72.000 hectáreas, con lo que la provincia de Soria sumará más de 200.000 hectáreas con este novedoso sistema de protección y lucha contra incendios.

En la implantación de este sistema, la Junta de Castilla y León ha invertido tres millones de euros. «Vamos a cubrir las zonas forestales más importantes de la provincia», destacó Lucas, quien cifró en 418.000 hectáreas la superficie arbolada de la provincia. Con este ambicioso modelo tecnológico se cubrirán las zonas arbóreas más sensibles, entre las que se encuentran el Cañón del Río Lobos, los sabinares de la sierra de Cabrejas y la zona del pantano de la Cuerda del Pozo.