Juan Rosell: «Hay que pagar mejor a los políticos y que sean menos»

En los encuentros «La Razón de...», Juan Rosell aboga por reinventar la Administración pública y gastar menos y mejor / «Hay que convencer a los jóvenes de que quieran ser empresarios», dice el presidente de CEOE

Juan Rosell, presidente de la CEOE
Juan Rosell, presidente de la CEOE

El problema de la economía española en los últimos años ha sido la destrucción de empleo. ¿Solución? Creemos más empresas y se acabó el problema». Con estas palabras, Juan Rosell, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), sintetizaba su propuesta económica durante su intervención en el encuentro «La Razón de...» celebrado ayer en Madrid, en la sede del diario. Rosell hizo un repaso de la situación económica y social de nuestro país ante un auditorio repleto de políticos, empresarios, financieros y gente del mundo de la cultura. En su decálogo de soluciones, Rosell abogó por «pagar mejor a los políticos y reducir su número», y por hacer más eficientes y pequeñas las administraciones públicas: «Hay que reiventarlas».

A lo largo de su intervención –cerca de treinta minutos–, Rosell tuvo tiempo de elogiar la labor de los políticos, criticar el sobredimensionamiento de las administraciones públicas, dar consejos al Gobierno y ver hasta algún signo de optimismo en el horizonte económico. Sus palabras finales fueron para destacar la labor del empresariado y advertir de la importancia de la negociación colectiva –una reforma que ha quedado en un segundo plano de la actualidad, oscurecida por la financiera y la del sistema de pensiones–, de cuyo final feliz depende buena parte del éxito de la recuperación. «Nos la estamos jugando con la negociación colectiva».

El presidente de la patronal estuvo acompañado en el acto de tres ministros del Gobierno –Elena Salgado, vicepresidenta segunda; Miguel Sebastián, responsable de Industria, y Carme Chacón, titular de Defensa – y del líder de la oposición, Mariano Rajoy, encabezando una nutrida representación de presidentes de empresas y bancos, así como de organizaciones empresariales. «La Razón de ... Juan Rosell» ha sido la primera conferencia pública del actual presidente de la CEOE desde que fuera elegido el pasado día 21 de diciembre.

Las primeras palabras de Juan Rosell –así figura en su Documento Nacional de Identidad, y así le llaman su esposa y su madre– fueron para los políticos, seguramente porque las primeras filas del auditorio estaban ocupadas por los ministros y una nutrida representación de los distintos grupos parlamentarios. «No se puede hacer nada sin ellos; son ellos los que tienen que hacer las reformas y quienes deben jugársela. Los empresarios tenemos que ayudar». Aunque pudiera parecer que los políticos son un mal menor, Rosell aseguró que «es imprescindible dignificar la política» y eso pasa por «pagarles mejor y reducir su número». Rosell se refirió tanto a los políticos, «como a los funcionarios y los empleados laborales del sector público: menos y mejor pagados».

Demasiada burocracia
Este «capotazo» no impidió al presidente de la CEOE lamentar que el país estuviera «sobregobernado». Y para muestra puso el primer botón. Las administraciones autonómicas han generado un total de 876.000 páginas en sus boletines oficiales y otras 250.000 el Gobierno central. ¿Cuál es su solución? «Hay que reinventar la administración pública; hay que reformarlas todas. No hay que tener miedo a cerrar». Su receta, sobre la base de un consenso político, es muy sencilla: «No queda más remedio que gastar menos y gastar mejor... Y empezar a aplicar soluciones por pequeñas que sean».

La segunda parte de su intervención estuvo más vinculada a la economía, al empleo, a la empresa y a los problemas de la actual situación española, que resumió en las elevadas cifras de paro, déficit y deuda. Rosell habla de «algunos signos positivos en 2011», aunque no está muy seguro de que sólo sean las ganas que «todos tenemos de que las cosas vayan bien».

En esta línea destacó los buenos resultados que han presentado algunas de las grandes empresas españoles durante el pasado ejercicio y el papel de liderazgo mundial que representan en sectores como la telefonía, la energía, las infraestructuras, la distribución o el ocio.

Empresas y empresarios
Rosell reconoció que el problema de nuestro país se resume en la destrucción de empleo, que ha sido una consecuencia de la desaparición de 180.000 empresas en los últimos cuatro años (2007-2010). «Creemos más empresas y se acabó el problema», aseguró el presidente de la CEOE. Debemos convencer a los jóvenes de que sean empresarios».

Firme partidario de las reformas y del consenso, Rosell dedicó la última parte de su exposición a defender que «es preferible equivocarnos a no hacer nada. Tenemos que poner al país en forma y con las reformas que sean necesarias». Con esta frase, el presidente de los empresarios españoles advertía de las diferentes velocidades que tiene la recuperación en las economías emergentes, en las desarrolladas y en España.

El máximo responsable de la patronal cree que del resultado de la negociación colectiva entre empresarios y sindicatos depende buena parte del futuro de nuestra economía. Para ello cree que es necesario modernizar todo lo relativo al empleo, especialmente en lo que se refiere a la entrada en el mercado laboral de nuevos trabajadores, más que en la salida, es decir, el despido. «Los empresarios no queremos despedir, queremos contratar; queremos pagar impuestos y cuantos más, mejor». Es la señal, argumentó, de que las empresas ganan dinero.