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Libertad para la cultura por Albert Boadella

Esperanza Aguirre es una mujer de una talla importante en la política española, y también en la Cultura, porque es necesario saber dejar hacer las cosas, no querer jugar a ser Lorenzo de Médicis. Me une una relación muy amistosa y de confianza mutua con ella. Ya desde que fue ministra de Cultura, en la época en que fuimos con «Daaalí» a Iberoamérica, Joglars tuvimos un gran apoyo institucional y buena predisposición por su parte. En el caso de los Teatros del Canal, sólo puedo decir que nunca me ha dicho lo que tenía que hacer ni lo que no tenía que hacer. Eso significa algo muy importante, porque los políticos siempre meten las narices en todas partes. Con ella, nunca me he sentido presionado en nada, sino todo lo contrario: cuando he necesitado cualquier cosa, siempre ha habido una buena recepción y disposición. No puedo hablar más que muy bien de esta mujer: le decía siempre en broma que ella era Luis XIV, y que yo me sentía Molière, y alguna vez me llegó a enviar un mensaje a nombre de Jean-Baptiste. Ahora me tendré que entender con Luis XV, aunque sé que a Ignacio González, que ha sido hasta ahora consejero de Cultura, no necesito explicarle en absoluto lo que es el Canal.

Albert Boadella