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La carroza de Tel Aviv vetada en la fiesta del «Orgullo Gay» en Madrid

Los organizadores argumentan que no «han condenado el ataque a la flotilla» turca / Además, serían incapaces de garantizar la «seguridad pública»
 

  • Gays y lesbianas participan en la fiesta del «Orgullo gay» en Tel Aviv. Israel es refugio de los homosexuales de sus países vecinos
    Gays y lesbianas participan en la fiesta del «Orgullo gay» en Tel Aviv. Israel es refugio de los homosexuales de sus países vecinos
JERUSALÉN/MADRID.

Tiempo de lectura 4 min.

09 de junio de 2010. 01:33h

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JERUSALÉN/MADRID. 9/6/2010

 Se trata de una de las fiestas más conocidas internacionalmente, al día del «Orgullo Gay» en la capital española acuden miles de personas entre las que se encuentra mucho famoso local y cientos de ciudadanos de todas partes del mundo. Este año, una carroza no es bienvenida a celebrar dicha manifestación: la comitiva del Ayuntamiento de Tel Aviv no participará en el desfile del 3 de julio.


Los organizadores del evento pidieron al municipio israelí que condenara el ataque de su Ejército a la flotilla turca la semana pasada y el lunes les comunicaron los motivos por los que han decidido que no asistan. «En primer lugar, no han condenado el ataque a los barcos humanitarios en el que murieron nueve activistas», explica Miguel Ángel González Merino, presidente de  Cogam (Colectivo Gay de Madrid) a LA RAZÓN. «En segundo lugar, no podemos garantizar la seguridad de su carroza ni la del resto de ciudadanos, por lo que, con todo el dolor de nuestro corazón, les hemos pedido que no participen».


González Merino asegura que en la carta enviada a Tel Aviv, les explican que «España tiene un color distinto, somos mucho más sensibles con la causa palestina y el que hubiera una carroza con la bandera israelí... No es sólo una decisión política, también es por la seguridad pública». El incidente del lunes en la Universidad Autónoma de Madrid, donde un empresario israelí fue agredido y el acto científico en el que iba a participar, suspendido, es lo que los organizadores del «Orgullo gay» quieren evitar a toda costa. Eso sí, recordando también que «no es conveniente su participación, como defensores de los derechos humanos, porque nos parece una barbaridad después de los sucedido en las últimas semanas», expresó a Efe Antonio Póveda, presidente de la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb).


En suma, y pese a las opiniones personales de los invitados de Tel Aviv,  desde Cogam insisten en que «uno de los objetivos de la manifestación es que sea una marcha en paz y en libertad, sin que se moleste a nadie».


 El Gobierno de Israel ha mostrado su indignación, asegurando  que la manifestación se va a convertir en la marcha de la vergüenza. Para Póveda, «lo vergonzoso es que un Estado haya atacado a un convoy con ayuda humanitaria». La fiesta que prometía la representación israelí no era baladí. Tel Aviv, incipiente destino turístico gay, quería darse a conocer a los madrileños.

Tolerante, divertida, hedonista y con gran vida nocturna, la ciudad israelí partipaba con una carroza como parte del proyecto que la Asociación de Derechos de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales en Israel (conocida como Agudá) y el Ayuntamiento de Tel Aviv tenían previsto para promocionar la capital como paraíso gay.


Sin Dana International

Aparte de la carroza, el conocido barrio de Chueca iba a ser el escenario de fiestas «made in Tel Aviv», con la presencia de cantantes israelíes, entre ellos la transexual Dana International, ganadora del festival de Eurovisión de 1998 con su  canción «Diva».


La participación israelí iba a suponer el pistoletazo de salida de un proyecto conjunto de Agudá y del Ayuntamiento de Tel Aviv para promocionar la urbe en distintos países europeos como destino turístico para homosexuales.    «Estamos realmente tristes. Es una pena porque nuestros dos países, España e Israel, son muy similares, uno católico y el otro judío, pero ambos muy avanzados en la defensa de los derechos de los gays, por lo que hubiera sido muy simbólico hacerlo juntos», explicó Shai Doitsh, reponsable de turismo de la organización, informa Efe.

 

Israel como refugio
Tan lejos de una democracia como está una dictadura, así de abismal es la diferencia hoy día entre ser un gay israelí y ser un homosexual que vive en territorio palestino.
La espada de Hamas, el grupo islamista que controla Gaza, recae como una amenaza sobre cualquier varón de la franja que ose manifestar su tendencia.
Emigrar es la opción preferida. Muchos arriesgan su vida por cruzar a Israel. Los que se quedan están obligados a no «salir del armario». Los crímenes contra los homosexuales, en un régimen totalitario e islámico son frecuentes, a veces cometidos por la propia familia.
Ironías del destino, palestinos e israelíes homosexuales se encuentran en los mismos lugares de ambientes y conectan, se enamoran, en la tierra que comparten y desde la que hace décadas pelean. Una estimación de 2003 cifraba en 300 los palestinos gays que vivían y trabajan de forma ilegal en Israel, a pesar del riesgo de ser detenidos y deportados, informa la BBC.



Por su parte, el representante de juventudes del Ayuntamiento de Tel Aviv, Yaniv Whiteman, declarado homosexual, rehusó comentar la polémica decisión con este diario. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, su portavoz, Yigal Palmor, lamentó esta «discriminación» por parte de «quienes desfilan por la fraternidad, la inclusión y la tolerancia».
 

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