Los zancudos de garfios largos las «enganchan» mejor

El tamaño de los ganchos sí importa. Al menos en el caso del insecto zancudo Rheumatobates riley. Un equipo de investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá, ha observado cómo estos insectos, también llamados zapateros, utilizan sus antenas para aparearse con las hembras. El tamaño de los garfios resulta clave para que los zancudos machos inmovilicen a las hembras y logren copular, según un estudio publicado en «Science», que recoge la plataforma científica SINC. Para lograr aparearse, el macho zancudo se acerca por la espalda a la hembra y le salta encima. A partir de ahí, se inicia una «lucha» para darle la vuelta y colocarla en la posición adecuada para la cópula. «Las largas estructuras en forma de gancho del macho le sirven para neutralizar los esfuerzos de la hembra para separarse, y así inmovilizarla y voltearla», apunta la investigación científica.