La JMJ sin fronteras

La mezcla de culturas será uno de los rasgos más significativos de la visita de su Santidad a Madrid durante el mes de agosto. Un millón y medio de personas procedentes de 192 países se congregarán en torno a la figura del Papa en una aglomeración sin precedentes en la capital española.

La JMJ, sin fronteras
La JMJ, sin fronteras

El 40 por ciento de los peregrinos asistentes –unos 600.000– serán de origen extranjero y, según los datos que manejan las organizaciones locales, se espera una afluencia de 120.000 italianos, 70.000 franceses, 50.000 polacos y 26.000 norteamericanos como nacionalidades más numerosas.

Francia, todo listo
A un mes de partir en peregrinaje a Madrid, Arnold y Olga ultiman los preparativos. Son los responsables de «Cafarnaúm», un grupo de 26 jóvenes de París. No hay mejor nombre que el de esta ciudad citada en el Evangelio para ilustrar tal cruce de nacionalidades: franceses, marfileños, cameruneses, indios, polacos o cubanos, como Olga, que llegó a Francia hace diez años. «Es la identidad del grupo» explica Arnold. «Hay una gran diversidad, etnias y perfiles profesionales distintos». Del grupo destaca el componente femenino. Diecisiete chicas frente a nueve chicos.
Antes de desembarcar en Madrid, donde aprovecharán entre otras cosas, para visitar el Prado, vivirán en Barcelona los «Días en las diócesis». En el programa, una misa oficiada por el Cardenal Vingt-Trois, Arzobispo de París, en la Sagrada Familia, una parada en la Iglesia de Santa María del Mar, además de una escala cultural en el Museo Picasso de la Ciudad Condal.
En estos meses han realizado una inmersión en la cultura del país vecino. Diez minutos de vocabulario español al principio de cada reunión, misas en castellano en Saint Germain des Près y una comida «typical Spanish» (paella, croquetas, tapas, sangría…) además de una tómbola, que les ha servido para recaudar fondos con los que poder financiar el viaje.
No saben cómo se desarrollará la experiencia, pero ilusión y entusiasmo no les falta. Aunque ya pueden presumir de un primer éxito. «Una de las riquezas de este proyecto de peregrinación es la creación de un grupo de amigos, de gente que antes no se conocía, y ahora han creado lazos que van a durar».

Italia recauda fondos
Eleonora, de 17 años, y Susanna, de 16, forman parte del grupo de alrededor de 100 jóvenes del barrio romano de Monteverde que participarán en la JMJ. Tres parroquias de la zona se han unido para organizar el viaje, que harán en autobús, y preparar a los muchachos para esta fiesta de fe. «Vamos juntos los veinte que formamos parte del grupo que nos reunimos en el oratorio de la parroquia desde nuestra Primera Comunión», cuenta Eleonora.
«A Cristo se llega caminando, paso a paso. Hacen falta momentos que te ayuden a entender lo que significa ser cristiano. Uno de estos pasos es la JMJ», explica Dario Frattini, sacerdote de la parroquia de San Giulio Papa, una de las tres que organiza el viaje. Los 100 jóvenes y los cinco curas que les acompañan, religiosos de la congregación de los Canónigos Regulares de la Inmaculada, serán alojados en una de las dependencias que esta orden tiene en Madrid.
A Eleonora, Susanna y los otros jóvenes del grupo el viaje a Madrid les costará 235 euros por persona, una cantidad que cubre los gastos de los 10 días que estarán fuera de casa. La cifra ha sido reducida gracias a las actividades organizadas por los muchachos y sus familias para recaudar fondos. Una de las más exitosas fue puesta en marcha por el padre de Eleonora, quien trabaja como sumiller. Fue una cata de vinos con el lema «Una copa para Madrid». «También hemos vendido dulces y se ha organizado una cena para los feligreses. Así los 400 euros que al principio costaba el viaje se han visto reducidos a casi la mitad», explica el Padre Darío.

EE UU, con entusiasmo
Corazón de Jesús, que vive en California, empezó a ahorrar hace dos años para este viaje, que le hará recorrerse todo Estados Unidos en avión para después llegar a Madrid. «Comencé a guardar dinero y participar en los actos de recaudación de fondos de mi parroquia en 2009. Pertenezco a la de Hesperia, una ciudad de California. Pero yo vivo en Los Ángeles. Allí no todo el mundo es muy religioso, pero para mí la fe es parte de quien soy», explica la joven, que precisamente empezó a participar de forma más activa en el catolicismo justo después de recibir el sacramento de la Confirmación.
El grupo con el que Corazón de Jesús irá a Madrid está formado por catorce personas. Su madre, Lourdes, será la encargada de poner orden entre estos chicos de 16 y 25 años. «La mayoría de nuestros jóvenes acaban de terminar la escuela secundaria. Durante los últimos tres años, hemos estado muy ocupados con la recaudación de fondos para hacer este viaje (que desde California cuesta alrededor de 3.500 dólares por persona y cubre registro, billete de avión y hotel durante diez días). Pero también hemos recolectado dinero para la lucha contra la diabetes y la fibrosis quística», admite Lourdes de Jesús, de la Iglesia Católico Santa Familia.
Mientras, su hija Corazón de Jesús cuenta los días para ir a Madrid para «encontrarme con otros creyentes de alrededor del mundo. Los católicos somos una gran familia», indica la joven. La estadounidense no dudó en registrarse para el encuentro de Madrid después de la experiencia de la JMJ de Sydney de 2008. Entonces, acudió con otros cuatro peregrinos. En esta ocasión, ha diseñado el logo de la camiseta que representa a los asistentes de su diócesis: San Bernardino, fundada en 1978.