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El estreno de la prueba de evaluación revela que también flojean en expresión escrita, geometría e inglés

Los alumnos de 4º de ESO suspenden en matemáticas

  • Los alumnos de 4º de ESO suspenden en matemáticas

Tiempo de lectura 4 min.

30 de marzo de 2012. 23:44h

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31/3/2012

BARCELONA– Calcular la distancia entre dos puntos aplicando el teorema de Pitágoras. Éste fue el ejercicio con el que casi la mitad de los 59.423 alumnos de cuarto de ESO se toparon de bruces sin saber qué responder el mes pasado, en el estreno de la prueba de evaluación de Secundaria. La consellera de Enseñanza, Irene Rigau, presentó ayer los resultados de la prueba diagnóstico y, siguiendo la estela de lo que vaticinó el informe PISA de 2009, explicó que las matemáticas siguen siendo, aunque con mejorías, la asignatura pendiente de los estudiantes. Son 13.199 alumnos los que no han aprobado esta materia, seguidos de los 12.899 que suspendieron en inglés, 8.163 en catalán y 7.609 en castellano.

¿Su otro talón de Aquiles?
 La expresión escrita, una problemática que ya destacó en los resultados de las pruebas de sexto de Primaria. Uno de cada cuatro se queda fuera de los niveles mínimos al escribir en catalán (22,2 por ciento), y casi la mitad (el 41,9 por ciento) suspende en el dominio del vocabulario en inglés. En castellano, los resultados son más esperanzadores, pero el 14,2 por ciento tiene problemas serios en comprender los textos.

Los adolescentes obtienen mejores resultados en castellano que en catalán. Según los resultados de las pruebas, en lengua catalana el 15,9 por ciento de los alumnos tiene un nivel bajo de conocimientos y un 18,2 por ciento un nivel medio–bajo, unos porcentajes similares a los obtenidos en lengua castellana. Un 14,1 no aprueba (nivel bajo) y un 17,1 por ciento está en un nivel medio-bajo.

«Es evidente que esta diagnosis no nos satisface y que las competencias básicas deben tener un porcentaje de logro muy superior» indicó Rigau.  Según la consellera, el verdadero problema de los alumnos es aplicar los conocimientos aprendidos al reflexionar los ejercicios. En el ejercicio de geometría, por ejemplo, la mayoría no falló por no conocer el teorema de Pitágoras, sino porque el enunciado no se lo reclamaba y no supieron trasladarlo al problema.

Frente a esta problemática, y asumiendo que los alumnos que suspenden «difícilmente en tres meses» podrán acabar la Secundaria con las competencias básicas, la consellera asegura que la prueba de evaluación se perfila como un «informe de identificación» para aplicar clases de refuerzo gracias a la orientación y las tutorías personalizadas. Este método de rectificación se podrá llevar a cabo porque tanto los centros como las familias recibirán un informe personalizado sobre la evaluación del instituto y del alumno, respectivamente.  

Por su parte, la directora general de Educación Secundaria, Teresa Pijoan, avanzó que el Govern publicará a finales de abril una orden para que el próximo curso aumenten las horas dedicadas a las matemáticas  –se pasará de las 420 actuales a 490– y, aunque no se cambiarán currículums, permitirá reforzar materias en horario de optativas si la dirección o el tutor lo creen necesario. Además, en tercero de ESO se implantará una asignatura dedicada a la orientación profesional y que fomentará el ser emprendedor laboralmente.

Unas medidas que se alejan de la apuesta del ministro de Educación, que pretende alargar el Bachillerato hasta los tres años. Para la consellera, esta propuesta es una «incongruencia» que implica «romper con los cimientos» que se han construido hasta ahora. La apuesta catalana pasa por mantener la Secundaria los cuatro años, pero diversificando la oferta en los dos últimos, para poder reforzar las flaquezas del alumnado. Además, el plan de impulso de la lectura que ha puesto en marcha el Govern se completará con otro para la mejora de la expresión escrita.

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