Montañismo

En busca de los muertos que se tragó el Everest

Este domingo, 25 de abril, una expedición integrada por treinta sherpas y un español, Pablo Chertudi, limpiará por primera vez la «Zona de la Muerte» del Everest. El objetivo: retirar de la sagrada montaña las botellas de oxígeno, restos de carpas, y basura en general desperdigadas a lo largo de la ruta. Además, se proponen recuperar alguno de los más de 40 cadáveres que quedaron en el camino.

Sir Edmund Hilary y el sherpa Tenjing Norge en 1953
Sir Edmund Hilary y el sherpa Tenjing Norge en 1953larazon

El Monte Everest, la montaña más alta del mundo, es un orgullo para todos los nepaleses. Nepal es reconocido como el país del Monte Everest. Después de la exitosa escalada de Sir Edmund Hilary y el sherpa Tenjing Norge en 1953, la puerta para subir el Monte Everest se abrió a todos los escaladores de alta montaña. Y con ella, a la acumulación de basura que dejaban los alpinistas, provocando un grave problema para el ecosistema de esta bella y magnética zona del Planeta. De hecho, el Gobierno nepalí decidió recientemente imponer estrictas reglas a los montañeros que escalaran el Himalaya, a quienes se les pide presentar toda la basura producida durante la escalada si no quieren perder una fianza de 4.000 dólares.Pero junto a la basura, muchos escaladores no logran alcanzar la cima y mueren en el difícil trayecto. Los sherpas se proponen ahora recuperar algunos de esos cadáveres. «El procedimiento es el siguiente: se contacta con las familias a través de los organizadores de las expediciones. Si las familias dan el consentimiento, se baja el cuerpo muerto», según Chertudi. Sin embargo, muchas familias prefieren que los cuerpos se queden allí por expreso deseo de los escaladores. La misión ha sido ideada y liderada por el sherpa Namgyel, uno de los guías más veteranos del Himalaya -ha logrado la cumbre cinco veces- y compañero de Chertudi en el proyecto Feelingnepal.com. Los sherpas se han caracterizado durante décadas por ser los guardianes de esta zona. La Extreme Everest Expedition 2010 es la primera expedición realizada al cien por cien por sherpas. Condenados al anonimato, estos hombres son los auténticos protagonistas y héroes de estas cimas, que suben una vez tras otra sin que nadie les tenga en cuenta. «A los miembros de una expedición internacional lo único que les importa es llegar a la cima sanos y salvos. Las propias personas de allí son las que se preocupan y se interesan por su medioambiente y su entorno. Es su montaña», dijo Chertudi.La iniciativa surgió con motivo del año del Turismo en Nepal que se celebra en 2011. Avalados por el Gobierno nepalés y de un banco de Nepal, la misión no ha recibido ningún tipo de patrocinio. Ni siquiera por las empresas de turismo encargadas de la organización de escaladas y principales responsables de la masificación de los Himalayas. Los registros indican que unas mil personas solicitan el permiso necesario para escalar el Everest cada año y alrededor de 500 logran el objetivo, lo que la convierte en el principal destino turístico de Nepal. Lo particular de esta expedición, que se llevará a cabo entre el 25 de abril y el 4 de junio- es que esta vez sobrepasarán los 8.000 metros de altura para limpiar la montaña, objetivo que los diferencia de las anteriores expediciones de limpieza. Se calcula que los sherpas recogerán aproximadamente dos toneladas de desperdicios (tiendas, cuerdas de escalada, ropa, material de montaña...) que cargaran a sus espaldas, para lo que se verán obligados a ascender en varias ocasiones a la denominada «Zona de la Muerte». Acumularán la basura en el campamento base, ubicado a 5.300 metros, para posteriormente recogerla al final de la expedición.Una misión audaz y todo un reto ya que estos residuos son los que con el paso del tiempo y en contacto con el sol producen el derretimiento artificial del hielo, haciendo más difícil la escalada cada vez y provocando un constante e irremediable deterioro del entorno natural.