La revolución pictórica de Magnelli toma Barcelona

Cuándo: Hasta el 26 de junio. Dónde: Oriol Galeria d'Art. Provença, 264.Información: T. 932152113.

BARCELONA- Oriol Galeria d'Art sigue explorando la obra sobre papel de algunos de los artistas que revolucionaron el arte durante el siglo XX. En su nueva exposición cuentan con el protagonismo de Alberto Magnelli, de quien reúne una serie de obras sobre papel y cartulina. Todas las piezas nos muestran a un autor que supo beber de corrientes como el futurismo, el cubismo o el surrealismo para lograr alcanzar su propia voz.

Con Kandinsky y Arp
La muestra nos presenta a un pintor que construyó intensas formas abstractas a las que incorporaba en muchas ocasiones vibrantes colores, creando composiciones de gran fuerza visual. La selección de piezas se centra en los años 30, una de las etapas más intensas en la carrera de Magnelli. Es el momento en el que el artista conoce en París a Kandinsky y Jean Arp, dejando de lado al futurismo en el que tan intensamente había estado implicado.

Oriol Galeria d'Art nos permite disfrutar de composiciones en las que Magnelli se muestra deudor del grupo Abstraction-Création a donde había llegado acompañado de Kandinsky. Este hecho no implica una ruptura total con los lazos que tenía con su Italia natal, especialmente con la ciudad de Florencia, donde expondrá, además de estar presente en la Bienal de Venecia. Pero es en la parisina galería del marchante Pierre Loeb donde conoce los principales éxitos y elogios.

Como señala en el catálogo de la muestra Josep Casamartina, la base de la pintura de Magnelli será siempre el dibujo. En la exposición esa afirmación se ejemplifica en cada una de las obras. Formas en ocasiones sencilla, otras más complejas, pero todas ellas con un elevado sentimiento lírico. El propio artista diría de su trabajo que el objetivo principal para lograr su cometido era «saber dibujar, saber crear a través de las formas aquello que me parecía más positivo de expresar, a mi entender y de acuerdo a mis posibilidades, aquello que qeuría decir».

Hay en estas composiciones abstracción, pero en ocasiones no se oculta cierta figuración, como en un dibujo de 1936, sin título, en el que deja flotando en un imaginativo espacio, a unos ojos y una hoja perdida de un árbol. En un gouache sobre cartón pintado un año más tarde, crea una suerte de escenografía con una escaleras en la que flotan algunos elementos geométricos. Todo esto recuerda a uno de los homenajes que Dalí dedicó al filósofo Francesc Pujols años más tarde.

Magnelli no es un pintor excesivamente colorista. En la muestra se vislumbra su austeridad, incluso la ausencia total de cromatismo, pero creando un efecto mágico en el espectador. Como el mismo afirmaba, su objetivo es que los diversos cromatismos se vayan uniendo en la retina del espectador.