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Los proetarras colocaron una bomba de gasolina en una oficina de Correos

Un nuevo ataque hace temer a la Policía una ofensiva del terrorismo callejero

La kale borroka  reapareció el jueves en Zarauz y los agentes aguardan a ver qué  ocurre este fin de semana.
 

  • Un nuevo ataque hace temer a la Policía una ofensiva del terrorismo callejero
    Un nuevo ataque hace temer a la Policía una ofensiva del terrorismo callejero

Tiempo de lectura 2 min.

14 de agosto de 2010. 01:17h

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14/8/2010

MADRID-Expertos antiterroristas aguardan a ver qué ocurre durante este fin de semana, si continúa la actividad de la kale borroka (vandalismo proetarra), que reapareció en Zarauz (Guipúzcoa) el pasado jueves, y ayer registró otro nuevo atentado en Zalla (Vizcaya).
No quieren anticipar ningún tipo de conclusiones sobre lo que puede suponer un cambio de estrategia de ETA y su entramado para intensificar las amenazas y la presión sobre la sociedad vasca. El terrorismo callejero ha sido manejado siempre por la banda y lo ha intensificado cuando no podía cometer atentados por la eficacia policial.


Elementos proetarras atacaron, durante la noche del pasado jueves al viernes, la oficina de Correos de la localidad de Zalla con un cóctel molotov.


La botella fue colocada en una de las puertas de acceso y después se le prendió fuego, el cual pudo ser sofocado por los bomberos y la Ertzaintza, que acudieron rápidamente al lugar. No fue necesario desalojar a ninguno de los vecinos del inmueble en el que está la oficina.


La lucha antiterrorista disponía de informaciones contrastadas de que, en las últimas asambleas locales celebradas por la ilegalizada Segi, las juventudes proetarras cuyos miembros protagonizan la kale borroka, se había comunicado el cese temporal de esta actividad delictiva. La orden venía, por supuesto, de los cabecillas de la propia banda terrorista ETA.


El hecho de que, en el plazo de pocos días, se hayan registrado ataques en dos provincias del País Vasco, puede suponer, según las fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, que, como se ha filtrado desde el entorno de Batasuna y se ha comunicado a algunos presos, las gestiones para que la banda haga algún tipo de anuncio sobre el abandono de las actividades delictivas «no van muy bien». 


Brian Currin, el «mediador» entre la banda terrorista y su entramado, declaraba hace unos días que el momento era muy «delicado».
 

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