Londres

La banca sigue en caída libre tras dejar S&P a Grecia al borde de la insolvencia

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha rebajado en dos escalones la deuda soberana de Grecia, desde 'CCC' a 'CC', con perspectiva negativa, dejándola a sólo un paso de considerarla en situación de insolvencia, tras el acuerdo alcanzado al pasado jueves por los líderes de la eurozona sobre el nuevo rescate a Grecia.

S&P, que de esta manera sigue los pasos de Moody's y sitúa la calificación de Grecia en una situación cercana a la insolvencia, cree que la propuesta de reestructuración de la deuda soberana griega supondría un 'default selectivo' según su metodología.

La agencia considera que esta decisión supone un canje de bonos obligado, según las declaraciones de las autoridades europeas, que es probable que se traduzca en pérdidas a los acreedores privados. Así, según sus criterios, un emisor en dificultades es aquel que no paga a tiempo ni de forma completa.

Asimismo, S&P recuerda que el objetivo de este intercambio es reducir el riesgo de una impago en el corto plazo y dar al Gobierno griego más tiempo para llevar a cabo la consolidación fiscal y las reformas políticas.

Según el plan del nuevo rescate, la contribución de la banca se orquestará mediante un programa de canje o renovación de los bonos griegos que vencen en los próximos años por otros con un plazo de vencimiento superior, a 30 años. En opinión de S&P, estos términos son "desfavorables"para los inversores.

Así, cree que los tipos de interés pagados en los nuevos bonos está "significativamente por debajo"de los que existen en el mercado secundario, y, como consecuencia, considera que la reestructuración es perjudicial para los inversores, ya que ofrece menos valor que el prometido en la emisión original. "Según nuestro criterio, esto nos lleva a concluir que las reestructuración supone un 'default selectivo'", añade.

En cambio, no considera que la compra de deuda soberana griega en los mercado secundarios sea un 'default selectivo', ya que estas operaciones son voluntarias tanto por parte del comprador como del vendedor. Sin embargo, las compras de títulos de deuda con grandes descuentos son una indicación de la debilitada calidad crediticia del emisor, otro motivo para rebajar la calificación hasta 'CC'.

Asimismo, incide en que mantiene su 'rating' de recuperación en la calificación '4', lo que implica una probabilidad de entre el 30% y el 50% de recuperar el capital, teniendo en cuenta que el recorte del 20% del valor se producirá en la primera ronda de la reestructuración.

Respecto a la perspectiva negativa, refleja que si se implementa finalmente esta reestructuración, algo que empezará como pronto en el mes de septiembre, rebajaría el 'rating' hasta el grado de 'default selectivo'. Una vez que concluya el canje de los bonos, es probable que vuelva a elevar la calificación hasta un nivel adecuado a su opinión sobre la probabilidad de nuevos impagos, que es probable "sea elevada".