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Las tropas españolas pasan al ataque

Un talibán muerto en la segunda acción ofensiva del contingente

  • Paracaidistas españoles, durante una patrulla reciente en las inmediaciones de Moqur
    Paracaidistas españoles, durante una patrulla reciente en las inmediaciones de Moqur

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15 de septiembre de 2012. 01:34h

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15/9/2012

MADRID- Los últimos días del mes de agosto, el contingente español desplegado en Afganistán llevó a cabo la «operación Estaca». Del 9 al 12 de septiembre, la «operación Ontur». Ambas tienen una característica común muy significativa: las tropas españolas han pasado al ataque contra los talibanes, han tomado una iniciativa imprescindible para acabar la misión en condiciones antes de 2014. En la primera de las dos operaciones, desarrollada al norte de Ludina (noroeste de Qala-i-Now, base principal del contingente), se desarrolló un combate de más de once horas que se saldó con diez talibanes muertos y un soldado español herido.

La segunda ha acabado con menos expectativas satisfechas de las inicialmente previstas: tan sólo un talibán abatido, pero ha supuesto una demostración de fuerza inusitada para la insurgencia en la zona. Desarrollada al este de Moqur, la base avanzada oriental del contingente, la operación tenía la finalidad de reducir la capacidad de la insurgencia en ese área y crear un entorno de seguridad en una zona muy inestable. Para ello se desplegaron dos batallones, la «Task Force Badghis» española y un batallón del Ejército afgano, reforzados por aviación, helicópteros de ataque y aviones no tripulados. Por primera vez, además, participaron los apoyos al comabate del Ejército afgano, como ingenieros, limpieza de rutas, desactivación de explosivos y artillería. Durante la operación se produjeron varios enfrentamientos con fuerzas insurgentes, pero, según fuentes militares, «no picaron» y ante la fuerza desplegada fueron más cautos.

La nota remitida ayer por el Estado Mayor de la Defensa recalcaba la importancia de una acción que ha sido llevada a cabo íntegramente de forma conjunta con el Ejército afgano, que ha demostrado un notable grado de preparación, algo que, según la nota, «garantiza una transición del pilar de seguridad de la provincia de Badghis a las Fuerzas de Seguridad afganas en un futuro cercano».
La tónica de este tipo de operaciones será la que presida las acciones de las tropas en los meses venideros, con el fin de paralizar a la insurgencia ante el fin de su «temporada alta» con la llegada de las primeras nieves a finales de octubre. Más aún cuando la retirada de las tropas italianas y estadounidenses ha dejado media provincia a cargo sólo de un batallón del Ejército afgano.
 

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