Montilla llama al PSC a desatar un «combate político de primer orden»

Moral de victoria. Eso es lo que Montilla insufló a sus tropas para que no se dejen vencer por los sondeos.

Todo el PSC cantó y bailó ayer en la clausura de su conferencia en L'Hospitalet, a petición de Montilla
Todo el PSC cantó y bailó ayer en la clausura de su conferencia en L'Hospitalet, a petición de Montilla

El PSC lo tiene negro para ser el vencedor de las próximas elecciones. Sólo una remontada histórica, que nadie pronostica, permitiría el milagro socialista. Pero José Montilla tiene fe. Fe en su partido, al que ayer dirigió una arenga para que se deje la piel en los 41 días que quedan antes de las elecciones. Lo hizo en L'Hospitalet, durante la clausura de la VIII Conferencia Nacional del PSC, que aprobó el programa electoral de los socialistas. «Si los ciudadanos de Cataluña nos ven derrotados y cabizbajos antes de hora no les podremos recriminar que se queden en casa. No podremos pedir el voto si no creemos en la victoria», afirmó, a voz en grito, en la parte final de su discurso.

Antes, el presidente de la Generalitat lanzó una advertencia dirigida a CiU ante los militantes del PSC reunidos en el recinto de la Fira. «Que se preparen aquellos que piensan que han ganado el partido cuando éste todavía no ha comenzado», dijo. Y, a continuación, pidió a los suyos que expliquen con entusiasmo los principios que circulan por la sangre del PSC.

«Nosotros nos declararemos adversarios de los que quieran dividir a Cataluña y de los que quieran separar a Cataluña de España. Y nos declararemos aliados de los que defiendan la unidad de la sociedad catalana, de la justicia social, del autogobierno de Cataluña y de la España federal. En este sentido, ¡os llamos a un combate político de primer orden!», exclamó.

Montilla es muy consciente de las dificultades que su partido afronta en esta campaña y teme que el desánimo se acabe contagiando en todo el PSC. De ahí, sus esfuerzos por insuflar moral de victoria. «Lo que quiero, lo que sé que podemos hacer es que defender nuestras ideas con orgullo. Quiero que hablemos de nuestras propuestas con convicción y que defendamos nuestra acción de gobierno con seguridad», afirmó con exaltación.

Para completar el ejercicio de motivación, el presidente de la Generalitat trajo a colación una anécdota de Barack Obama antes de que fuera candidato a la presidencia de los EE.UU.
Explicó el día en que Obama hizo más de 200 kilómetros desde su casa para reunirse con un numeroso grupo de personas y resultó que al llegar apenas había un puñado. «El ambiente era de desánimo», emuló Montilla. Pero una mujer entusiasmó a la gente con una canción y la reunión acabó siendo un éxito. Luego, Obama, de vuelta a casa, pensó que si una persona puede cambiar el ánimo de un grupo, pues un grupo puede transformar el ánimo de una comunidad y, si es así, una comunidad puede animar a todo un país.
Acabada la anécdota, Montilla propuso a la militancia acabar cantando «Mediterráneo», de Serrat. Y así fue.


Duran lanza un reto al PSC
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, retó ayer a los 25 diputados del PSC en la Cámara Baja a exigir libertad de voto para desmarcarse de sus compañeros de grupo del PSOE y votar en contra de la congelación de las pensiones prevista en los presupuestos estatales para 2011. Por su parte, el presidente de CiU, Artur Mas, auguró que el programa del PSC para las próximas elecciones catalanas será papel mojado si vuelve a constituir el tripartito, puesto que sus propuestas quedarán «trituradas» y hechas «papilla» cuando pasen el «filtro» de ERC e ICV-EUiA. Mas y Duran hicieron estas declaraciones en la Fiesta del Juego Limpio, organizada por CiU para agradecer la tarea de sus interventores.