La obra de Tàpies marca el recorrido de los Príncipes

El hijo del artista les mostró su última obra, fechada en 2011

Tàpies era el nombre que sobrevolaba la feria. La sombra del pintor marcó ayer la visita de los Príncipes de Asturias a la Feria Internacional de Arte Contemporáneo. Asistieron, junto al ministro de Cultura, Educación y Deportes, José Ignacio Wert, y el director de la feria, Carlos Urroz, a la inauguración de ARCO y se encontraron con la presencia del creador catalán. Se detuvieron en varias galerías. En muchas. Pero, sobre todo, atendieron a aquellas donde había obra de Tàpies. En Lelong, donde se pararon para contemplar «Principel», un trabajo de grandes dimensiones que el creador catalán pintó en 1989. Y, también, para admirar una de las últimas telas que realizó el pintor: «Mans», ejecutada en 2011. Toni Tàpies, hijo del catalán, fue quien los guió hasta ella y les mostró este cuadro. Una circunstancia que aprovechó para agradecer las muestras de afecto que la Casa Real tuvo con su familia al tener conocimiento de la desapareción de su padre. Fueron los momentos más emotivos e intensos del recorrido, que estuvo jalonado por otras paradas. Don Felipe y Doña Letizia, que no visitaron la polémica galería ADN, donde se exhibe la escultura de Franco, permanecieron en los pabellones durante dos horas, se entretuvieron en la Galería Soledad Lorenzo (que también tenía piezas de Tàpies) y en Ivory Press, donde estuvieron conversando con su propietaria, Elena Ochoa. En este «stand» disfrutaron con una obra peculiar del dúo cubano Los carpinteros: un conjunto de cuatro instrumentos disueltos en pintura que es una de las piezas que más están llamando la atención de las personas que han comenzado a acudir a ARCO. Por supuesto, visitaron las galerías del país invitado, Holanda. Se interesaron por los artistas emergentes de este país y, después, también mostraron su interés por uno de los artistas actuales más controvertidos: Ai Weiwei, que tiene seis piezas en esta edición.

 

«Felipe, viva tu viejo»
Se lo gritaron. De manera espontánea y cuando menos se esperaba durante el transcurso de la visita: «Felipe, viva tu viejo». Fue otro momento de apoyo a la Familia Real.