Detenidos dos empresarios chinos por explotar a inmigrantes

Agentes de la Policía Nacional han detenido este jueves a dos personas, Cheng Z., de 38 años y a Ping W., de 42 años, por explotar laboralmente a inmigrantes en situación irregular, según ha informado la Policía en un comunicado.

Los detenidos, acusados por un delito contra los derechos de los trabajadores, captaban a sus empleados entre 'sin papeles' que desconocían el idioma español y con una situación económica muy precaria.

La investigación se inició a raíz de diversas informaciones recibidas por los agentes en relación a la presunta contratación de ciudadanos de origen asiático en situación irregular en un taller textil y un restaurante ubicados en el distrito de Usera. Una vez tuvieron localizados los lugares, los investigadores establecieron un dispositivo de vigilancia sobre las actividades desarrolladas en su interior.

Gracias a estas pesquisas los agentes pudieron constatar la presencia de varios ciudadanos de origen chino dedicados a confeccionar toda clase de ropa para distintas marcas comerciales en el primero de los casos y a realizar labores de cocineros o camareros en el segundo.

En colaboración con la Inspección de trabajo de Madrid, los investigadores realizaron un dispositivo en el que se inspeccionó el taller textil y el restaurante de comida asiática, encontrándose en su interior a cinco trabajadores que carecían de permiso de residencia y trabajo.

Trabajaban y vivían en condiciones infrahumanas
"Los empleados además de trabajar en condiciones de explotación, residían en los propios lugares de trabajo bajo unas condiciones sanitarias e higiénicas infrahumanas", ha indicado la Policía Nacional.

Según la investigación, la situación irregular en España de los trabajadores, la carencia absoluta de recursos económicos y un "absoluto"desconocimiento del idioma condicionaba su situación laboral de tal forma que "solamente podían contratados por empresas de su nacionalidad", un hecho que era "aprovechado por los empresarios para explotarles".

La Policía Nacional ha explicado que el taller textil recibía una gran cantidad de pedidos debido a la competitividad de los precios que ofrecía y a la rapidez con que hacían los encargos. "El empleo de mano de obra barata y las largas jornadas de trabajo a las que sometían a los trabajadores propiciaba generaba esta importante demanda", ha añadido.

La investigación ha sido llevada a cabo por el Grupo X de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación, en colaboración con la Inspección de Trabajo, ambos de Madrid.