«Puto mono Aquí no hay sitio para ti»

Le dijo que no tenía un cigarro. Tras ello, Miwa estuvo 17 días en coma y despertó inválido el 27 de febrero de 2007.

Miwa, de 41 años, acudió al primer día del juicio en silla de ruedas y acompañado por su mujer
Miwa, de 41 años, acudió al primer día del juicio en silla de ruedas y acompañado por su mujer

MADRID- Miwa acudió ayer a la a sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid en ambulancia. La de ayer era la primera vista del juicio contra Roberto Alonso de la Varga, acusado de agredirle la noche del 10 de febrero de 2007 con agravante de motivación racista. Alonso de la Varga, de 31 años, se enfrenta a una pena de 12 años de cárcel; Miwa Buene Monake, de 45, a moverse para toda su vida en silla de ruedas a causa de una tetrapléjico. Reside en la actualidad en el Centro de Lesionados Medulares de Vallecas después de haber estado 17 días en coma y estar ingresado varios meses en el Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo.El relató que ayer hicieron ante el juez sólo coincide en que ambos afirmaron que habían bebido, pero que no estaban borrachos. A partir de ahí los caminos se separan.Alonso de la Varga declaró no haber hablado esa noche con Miwa en ningún momento y menos aún haberle insultado y agredido. Además, se defendió de la acusación de racista afirmando: «no soy racista ni agresivo», «tengo amigos de color», «he trabajado en la construcción con inmigrantes». La versión de Miwa es muy diferente. El congoleño, que acudió ayudado en todo momento por su mujer y miembros del Movimiento contra la Intolerancia, reiteró ante la juez, según recogió la agencia Efe, que el procesado, tras pedirle tabaco y él decirle que no tenía, le insultó en términos racistas y le golpeó fuertemente por la espalda.Roberto Alonso, en prisión provisional desde nueve meses después de los hechos, aseguró que no se permite a sí mismo decir a una persona de color frases como las que Miwa afirma que le dijo: «eres un mono y el único sitio donde puedes estar es en el parque zoológico».Mientras que Miwa afirmó recordar «perfectamente» los insultos del procesado: «hijo de puta», «puto mono», en España «no hay sitio para ti» y, todos ellos, porque le dijo que no tenía un cigarro.Después relató que notó que el acusado le seguía, le golpeaba fuertemente en la espalda mientras le seguía insultando y cayó al suelo. «Perdí el conocimiento y cuando desperté me dijeron que había estado 17 días en coma», dijo. Su esposa, Mirelle Nyenewile, apuntó que Miwa necesitará toda su vida la ayuda de dos y tres personas, y que tanto ellos como los dos hijos que tienen viven sólo de la pensión de invalidez de él. Otros familiares de Miwa, algunos llegados desde París, protagonizaron un incidente en la vista ya que uno de sus hermanos se puso de pie e intentó dirigirse al tribunal, que se lo impidió.