MENÚ
miércoles 24 julio 2019
01:37
Actualizado

La Primavera Árabe el legado de Bin Laden

Al Qaeda resurge en medio de la inestabilidad de las revueltas, un año después de la muerte de su líder

  • La Primavera Árabe el legado de Bin Laden

Tiempo de lectura 4 min.

02 de mayo de 2012. 03:17h

Comentada
2/5/2012

Para muchos analistas la muerte de Osama Bin Laden supuso el descabezamiento de la organización terrorista. Otros, sin embargo, consideraron que el anciano líder de Al Qaeda había dejado de actuar hace tiempo y sólo proporcionaba inspiración a sus seguidores yihadistas.

Entre aquellos que apoyan el papel de liderazgo de Bin Laden hasta la fecha de su muerte, el 2 de mayo de 2011, está el catedrático Fernando Reinares, investigador de terrorismo internacional en el Real Instituto Elcano. Según sus investigaciones, el terrorista saudí actuaba, dentro de la clandestinidad en que vivía, como auténtico cabecilla de una organización terrorista.

Desde Abbottabad en Pakistán, Bin Laden exhortaba a los responsables operativos de Al Qaeda, incluyendo Ayman al Zawahiri y Atiyah Abd al Rahman, con quien tenía contacto directo  asiduo, para que se centraran en atentados en Estados Unidos, Canadá, Israel, Reino Unido, Alemania, Francia y España, según revelan los documentos incautados en su vivienda en Pakistán.

Además, seleccionaba el perfil de los individuos que deberían ser reclutados para atentar en  Estados Unidos, como afroamericanos y latinos, y ordenó asaltos coordinados en sitios turísticos de al menos tres países europeos, e incluso llegó a implicarse en la preparación de atentados concretos, como el previsto para la Semana Santa de 2009 en un centro comercial de Manchester, frustrado por las Fuerzas de Seguridad británicas. Para Reinares, «Abbottabad nos dice que Al Qaeda permanecía articulada y activa, pese a tener degradadas sus capacidades operativas, muy aminoradas sus infraestructuras terroristas, contar con apenas unos centenares de miembros propios y haber ido progresivamente perdiendo apoyo popular en los países con sociedades mayoritariamente musulmanas».

Las debilidades de Al Zawahiri
Está claro que el nuevo líder de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, no podrá superar a la figura legendaria del fundador de la organización terrorista, ya que carece de carisma y de autoridad para unificar a una organización fragmentada.

«Lo que daba sustancia a la vocación global, mundial, de Al Qaeda era la personalidad misma de Bin Laden. Era una personalidad única, que Al Zawahiri es incapaz de reemplazar», sostiene Jean Pierre Filiu, profesor de Ciencias Políticas en París y autor del libro «La verdadera historia de Al Qaeda».

El sucesor de Bin Laden no ha logrado reunir el apoyo de los distintos grupos que forman el entramado de Al Qaeda. Pese a sus llamadas a la yihad global, Al Zawahiri sólo ha recibido el reconocimiento formal de la organización de Al Qaeda en la Península Arábica (AQPA), cuyos combatientes han intentado atacar aviones con destino a Estados Unidos. En cierta manera podría decirse que el verdadero legado de Bin Laden está detrás de la llamada Primavera Árabe. Incluso el propio Al Zawahiri ha atribuido a Alá la victoria de los islamistas tras las revueltas árabes. Las revoluciones de Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Siria han dado oportunidades a algunas de las facciones de la organización terrorista. Los hombres de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) sacaron provecho de la revuelta en Libia y el fin del régimen de Muamar Gadafi para recuperar toneladas de armas, y aliados a los rebeldes tuareg conquistaron un inmenso territorio en el norte de Mali. En Yemen, los yihadistas realizaron incesantes acciones de guerrilla contra el poder central de Saná, aprovechando la inestabilidad a raíz de las revueltas, y llegaron a conquistar varias ciudades en el sur del país.

«La guerra contra Occidente»
La revolución egipcia no ha traído precisamente una transición democrática, sino el auge del islamismo. Los Hermanos Musulmanes y los salafistas (islamistas radicales) han conseguido casi el 70% de los escaños del Parlamento. La hermandad musulmana se ha comprometido a un «renacimiento» integral, una «revolución islámica» que llevará de forma gradual a la creación de un modelo de sociedad y de Estado puramente islámicos, adaptados a la modernidad, pero dentro de los límites aceptados por la «sharia» (ley islámica). Los salafistas, sin embargo, quieren la aplicación inmediata de la «sharia» y auguran una guerra santa contra Occidente, al que acusan de «proteger a los regímenes infieles en la tierra del Islam».

En Siria, donde las revueltas han derivado en una cruenta guerra civil que se ha cobrado más de 9.000 muertos en un año, ha habido indicios de que la rama de Al Qaeda en Irak podría estar detrás de varios atentados perpetrados en Damasco.

Últimas noticias