Una de tópicos por Marina CASTAÑO

Hace no mucho cayó en mis manos un documento, una publicación acerca de la salud femenina en la que se garantizaba que hay unos días determinados en que, a unas horas también determinadas, la mujer está más predispuesta para el sexo. No presté demasiada atención al mencionado artículo porque me pareció demasiado tópico, y huir de los tópicos es norma vital para no aburrir ni resultar aburrida. Decir que la hembra de la especie humana propende más al sexo los sábados por la noche es como decir que Sevilla sólo rima con «mantilla» y «manzanilla».
¡Claro! Y con «sombrilla», con «abubilla» y con «vainilla».
De la misma manera las mujeres están predispuestas para el sexo, además del sábado por la noche, el resto de los días de la semana a cualquier hora, siempre que haya una pareja que las predisponga: la tan llevada y traída apatía sexual de un gran número de personas del género femenino puede ser consecuencia de un bajo nivel de testosterona, que las mujeres también la tenemos en nuestro sistema hormonal, y para esta carencia existen parches y otros remedios que equilibran su escasez.
Pero también cabe la posibilidad de que la otra parte contratante no sepa de qué forma activar la espita que desata la excitación, y esto sucede en un alto porcentaje de ocasiones. O que el aburrimiento y la pereza se hayan apoderado por completo de la vida cotidiana.
En estos casos, y no es por amargar, mal arreglo tiene la cosa. Si embargo, quizá merezca la pena intentarlo poniendo una gran dosis de entusiasmo.
Porque si en otro tiempo hubo fuego, es probable que queden rescoldos (ya que vamos de tópicos…).