«Kaskagorri» se salta la prohibición de la Audiencia y jalea nombres de etarras

La comparsa bilbaína recuerda a los presos de ETA al término de la comida

El dirigente de la ilegalizada Batasuna, Tasio Erkizia, junto a la concejala de Bildu, Aitziber Ibaibarriaga, ayer durante las fiestas de Bilbao
El dirigente de la ilegalizada Batasuna, Tasio Erkizia, junto a la concejala de Bildu, Aitziber Ibaibarriaga, ayer durante las fiestas de Bilbao

Bilbao- «Que nos dejen comer en paz». Así se expresaban los miembros de la comparsa «Kaskagorri» durante las fiestas de Bilbao a pesar de la expresa prohibición de la Audiencia Nacional de celebrar «comida y brindis por los presos de ETA». Y pese a la prohibición, y cuando la mayoría de la Prensa se había marchado, no dudaron en usar un altavoz para recordar los nombres de varios etarras. Se pudieron escuchar los nombres de Eneko, Igor, Naiara o Iker...que casualmente figuran en la página web de la formación bajo la denominación de «represaliados». Sin apellidos. Tras un aplauso intenso, se levantaron ágiles y se dispersaron como si nada hubiese ocurrido.
Sin embargo, los portavoces del grupo habían insistido dos horas antes en «la inocencia» de la reunión. Sólo sería un encuentro entre comparseros –explicaron– que no constituía delito alguno ya que excluía homenaje a etarras o enaltecimiento del terrorismo. También explicaron que habían enviado un escrito a la Audiencia probando la ausencia de comportamiento delictivo alguno. Ni rastro de ese documento, que se negaron a mostrar. «No va a suceder nada. Todos los días hay un montón de comidas en el recinto festivo, no hay nada ilegal aquí, nada punible, son sólo ganas de tensionar para que ocurra algo que nadie quiere que ocurra», declaró el portavoz de Bilboko Kompartsak, la federación a la que pertenece «Kaskagorri».

Interior niega la alusión a presos
Pese a todo, el Gobierno vasco aseguró ayer que no se había producido ninguna alusión a presos, sino que solo se celebró una comida de los miembros de la comparsa donde iba a producirse el homenaje.
A la reunión de ayer en el Arenal, cerca de la ría, acudieron unas 70 personas, la mayoría muy jóvenes y con camisetas naranjas en las que se leía «Kaskagorri» y «Txorri Barrote», la otra comparsa inhabilitada para instalar caseta por exhibir fotos de etarras. En otras, de color negro, estaba impresa la palabra «Etxerat», que significa «casa» en euskera y suele usarse para pedir el acercamiento de los presos al País Vasco.
La «txozna» no se ha instalado este año ni el pasado. Pero las mesas de madera se colocaron a pocos metros de su ubicación tradicional sin que nada se lo impidiera. En el lugar exacto colgaba una pancarta blanca con letras negras: «kaskarepresaliatzu», es decir, «represaliados», que según el auto del magistrado Fernando Andreu «dicha terminología lo que pretende es un homenaje a los presos y el entorno de ETA». La comparsa tiene prevista hoy a las 15:00 horas una nueva comida «con los familiares de presas y presos» de la banda terrorista.


El juez lo dejó claro
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu,(en la imagen), prohibió ayer todos los actos programados para el 25 y 26 de agosto por «Kaskagorri» porque pretendían «exaltar, enaltecer y glorificar» a delincuentes condenados por gravísimos actos de terrorismo.