OPINIÓN: Pepe: las nóminas

La Razón
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José Ballesta regresa a la Universidad, su casa, que dirigió (fue Rector de la UMU) durante ocho años. Regresa y no precisamente por Navidad, sino en este recién estrenado verano que promete ser caluroso de narices. Calor de verdad, no hablo de calor político o sentimental, que «esas» calores vienen por añadidura. Va a ser portavoz del Gobierno, y esa tarea está más que garantizada en alguien especialmente dotado para la comunicación y el contacto con los medios, jamás suelta «discurso» de ese «genuinamente» político en el que no se dice nada y además se dice de manera farragosa. Como diría mi maestro Carles: «Tengo poca voz pero desagradable». Pero también lo hará bien en el resto de sus funciones (consejero de Universidades). En la etapa anterior le endiñaron las infraestructuras en época de recortes salvajes, y pese a ello salvó los muebles con notable, de manera que es de esperar que ahora, en un terreno que conoce al milímetro, lo haga todavía mejor. Lo malo es que las cuentas no salen tampoco en el ámbito universitario, aunque algo ingeniará para que no nos asfixiemos, como está ocurriendo ya desde hace tiempo en la universidad pública. Y ya puestos, voy a hacerle la lista de los Reyes Magos: que nos den medios y profesores para sacar adelante ese bachillerato de cuatro años, llamado Grado, que se ha sacado Europa de la manga y que tienen que impartir ahora las universidades; que no reduzcan plantilla, que no nos quiten la «bufanda», aunque haga calor, pero, sobre todo, por favor, los sueldos, que dice el Rector Cobacho que las cosas están muy mal y que a lo peor en agosto ya no cobramos, con el frío que va a hacer. Pepe, por Dios y por tu propio bien futuro: ¡las nóminas…!