Barcelona ratifica la norma que el TSJC anuló por imponer el catalán

El Ayuntamiento se compromete a defender el reglamento después de que el TSJC suspendiera 7 artículos.

Alberto Fernández se desmarcó de la declaración que ratifica el reglamento de usos lingüísticos
Alberto Fernández se desmarcó de la declaración que ratifica el reglamento de usos lingüísticos

BARCELONA- El pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó ayer una declaración institucional para ratificar su reglamento de usos lingüísticos y así plantar cara al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que el pasado martes suspendió siete de sus artículos al entender que estos preceptos no garantizan la cooficialidad de catalán y castellano. Con los votos de PSC, CiU, ERC e ICV, el pleno municipal sacó adelante esta declaración que subraya que «el Ayuntamiento defenderá convencido este reglamento que deriva de las leyes del Parlamento de Cataluña».

La decisión del TSJC del pasado martes es la primera que la Justicia toma en relación a temas lingüísticos en Cataluña desde que el Tribunal Constitucional dictó sentencia sobre el Estatut. El reglamento de usos lingüísticos del Ayuntamiento de Barcelona fue aprobado hace siete meses y consagró el catalán como lengua «oficial y preferente» en el Consistorio. Según el TSJC, los artículos que ha suspendido «imponen directamente el uso de la lengua catalana sobre la cooficialidad de la lengua castellana». De ahí, la suspensión cautelar.


La oposición del PP
El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, puso en duda la necesidad de tener un reglamento lingüístico porque Barcelona no lo ha tenido durante 30 años y, en todo caso, instó al resto de grupos municipales a rectificar la norma para consagrar el bilingüismo. Fernández subrayó que su grupo no se opone a reforzar el catalán pero sí a que se excluya el castellano.

PSC, CiU, ERC e ICV, por su parte, pidieron al PP que sea «responsable» y no juegue con temas «sensibles» como la lengua, algo que, en su opinión, ha hecho al impugnar el reglamento.

La declaración que aprobada por socialistas, nacionalistas, republicanos, republicanos y ecosocialistas expresa «el máximo respeto a la Justicia», pero también «el más profundo desacuerdo con la resolución dictada» por el TSJC.

Los artículos suspendidos obligan, entre otras cosas, al Ayuntamiento a realizar en catalán las actas, los impresos, los sellos de goma y análogos, así como todos los documentos que genera la administración municipal –los cuales sólo se cambian al castellano a petición de los ciudadanos–. También los asientos contables, la rotulación y las comunicaciones administrativas deben hacerse en catalán, según la parte del reglamento que ha quedado ahora anulado.

La polémica por la norma municipal se ha trasladado a la precampaña de las autonómicas durante esta semana. El líder de CiU, Artur Mas, pidió al presidente de la Generalitat, José Montilla, «más firmeza» para defender el catalán tras la resolución del TSJC y éste le sugirió ayer que «no haga el juego al PP».


La comisión del Palau, sin conclusiones
- El pleno municipal cerró ayer sin conclusiones la comisión municipal de investigación del Hotel del Palau de la Música, caso en el que está imputada la cúpula del Consistorio. El dictamen no pudo votarse ya que no iba a contar con el apoyo de ningún partido.
- El Ayuntamiento rechazó ayer una propuesta del PP que pedía la emisión de informes de convivencia para los inmigrantes extracomunitarios, que condicionen el arraigo.
- Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona (CiU, PP y ERC) rechazaron la constitución de una Agencia de Ciutat Vella con competencias urbanísticas, destinada a dar un nuevo impulso a este barrio tras los casos de corrupción detectados.