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El presidente mauritano está ingresado en un hospital de París tras ser tiroteado

El presidente mauritano, Mohamed uld Abdel Aziz, está ingresado en un hospital militar de las afueras de París para ser tratado de las heridas de bala sufridas anoche durante un confuso incidente armado en Nuakchot, confirmó hoy el ministerio francés de Defensa.

En un escueto comunicado, la fuente explica que Abdel Aziz, que según la versión oficial mauritana fue disparado "por error"por alguien de su propia escolta, se encuentra en el hospital Percy de Clamart.

"Víctima ayer de un tiro de bala y tratado de urgencia en el Hospital Militar de Nuakchot, el presidente mauritano ha sido evacuado a Francia para ser admitido en el Hospital Militar de Percy-Clamart este domingo", detalla.

El ministerio añade que Francia ha respondido "favorablemente"a la petición del Gobierno mauritano de que Abdel Aziz siga en el país "un tratamiento médico adaptado", del que no se ofrece ningún detalle.

El presidente sufrió anoche una primera operación quirúrgica en Nuakchot, y tras la misma, antes de ser evacuado, hizo ante la televisión oficial su primera declaración pública para tratar de ahuyentar las preocupaciones sobre su estado.

"Agradezco a los médicos (mauritanos) la intervención quirúrgica que acabo de pasar", indicó en esa comparecencia televisiva, en la que aseguró que "las cosas van bien"y que "no hay razón para inquietarse".

Medios digitales mauritanos, como Tawary o Al Akbar, han cuestionado la tesis de una "bala perdida"al apuntar que recibió varios balazos, uno de ellos en el abdomen, y han asegurado que esa primera operación requirió varias horas.

Los medios oficiales de ese país no habían dado ninguna pista de las razones de su evacuación, y en Francia ni el Ministerio de Exteriores ni el de Defensa se han pronunciado sobre la posible duración de su estancia.

La capital, Nuakchot, amaneció hoy con la aparente normalidad de cualquier domingo (día laborable en el país) y la población continúa sus actividades habituales.

Abdel Aziz tiene por costumbre pasar los fines de semana en una hacienda que posee a unos cien kilómetros al norte de Nuakchot, en su región natal, y todo parece indicar que regresaba de ese lugar cuando fue alcanzado por los disparos de un militar del que no se conocen más detalles.

Más allá de la lacónica declaración del portavoz del Gobierno y la del propio presidente, quedan muchas preguntas en el aire sobre las circunstancias exactas del suceso, si el autor de los hechos actuó solo y si fue un ataque premeditado.

Abdel Aziz ha sido amenazado de muerte en varias ocasiones por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), que cuenta con bases más o menos estables en el vecino Mali, muy cerca de la frontera con Mauritania.

A Abdel Aziz -llegado al poder tras un golpe de estado en 2008 y luego refrendado por unas elecciones libres- no le ha temblado el pulso para ordenar (en junio y octubre de 2011) ataques de su Ejército dentro del territorio maliense, en el bosque de Wagadu, contra las supuestas bases de AQMI.

Por su parte, la organización salafista ha protagonizado también diversas incursiones en territorio mauritano, donde ha capturado a un gendarme y a varios ciudadanos occidentales.

Hay sospechas no confirmadas de que el gendarme y alguno de los rehenes europeos fueron liberados tras negociaciones secretas entre el Gobierno mauritano y AQMI que permitieron la excarcelación de importantes individuos dentro de AQMI.

Pese a todo, el Ejecutivo de Nuakchot no se ha mostrado dispuesto a participar en un eventual ataque emprendido por el Gobierno maliense, con el apoyo de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para desalojar a AQMI y a los demás grupos salafistas del tercio norte de Mali que ocupan desde el pasado junio.