Doñana: nuevo plan de desarrollo viejos objetivos

La Junta asegura que reordenará los pozos ilegales aunque no concreta la estrategia a seguir para lograrlo.

Vista de un grupo de flamencos en el Espacio Natural de Doñana, en Huelva
Vista de un grupo de flamencos en el Espacio Natural de Doñana, en Huelva

Sevilla- Más de un millar de pozos ilegales roban agua del acuífero 27, una balsa subterránea que abastece a gran parte del espacio de Doñana (Huelva), patrimonio de la humanidad. La Junta pretende ahora reordenarlos e incluso clausurar algunos, según dijo ayer, sin concretar cómo, el titular de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, durante la presentación del II Plan del Desarrollo Sostenible del coto. El nuevo programa, que sustituye a la planificación vigente desde 1993, contará con un presupuesto inicial de 145,3 millones –75,25 del Gobierno andaluz, 60,37 de la UE y 9,75 del Estado–, recoge 92 proyectos y afectará a 291.300 hectáreas repartidas entre 14 municipios de Cádiz, Huelva y Sevilla. A diferencia del anterior tendrá carácter indefinido y se desarrollará a través de subplanes operativos trianuales, revisables cada 12 meses. Si bien, comparte con el precedente «el mismo objetivo estratégico de integrar los procesos productivos y naturales» de los territorios a los que afecta a través de «iniciativas locales generadoras de riqueza y compatibles con la conservación de los ecosistemas», según Díaz Trillo. En ese sentido, fuentes de Ecologistas en Acción y de WWF/Adena plantean sin tapujos sus dudas acerca de que, a tenor del rechazo de la Junta a las alegaciones al plan, éste «vaya a resolver los principales problemas de Doñana como son el agua y la movilidad». En ese sentido, el portavoz de Ecologistas, Juan Romero, reclamó la «reconstrucción ecológica» del parque y exigió que el binomio «agua-agricultura» se resuelva «de manera definitiva». «No se pueden sustituir –advirtió a LA RAZÓN– las captaciones del acuífero por trasvases de aguas superficiales procedentes del río Odiel, contaminado por residuos mineros, y en el caso de Sevilla del Guadiamar». Otros puntos claves a abordar: la implantación de una agricultura ecológica que prescinda de agroquímicos, la recuperación integral del Guadalquivir, una apuesta «más decidida por un transporte público que no convierta el litoral en una carretera», o la depuración de aguas residuales. Romero echa en falta además «un pronunciamiento sobre los cultivos transgénicos que se han permitido en el término de Aznalcazar o el oleoducto de Gallardo». Pero sobre todo pide que «se fiscalice la consecución de objetivos porque el I plan no se cumplió».

El programa del lince, sin directoraLa investigadora Astrid Vargas abandonó ayer la dirección del programa de cría en cautividad del lince ibérico que asumió en 2003 y que ahora supera las previsiones iniciales, según destacó en su carta de despedida. Vargas, quien en 2005 logró en el centro de cría de El Acebuche (Huelva) la primera reproducción en cautividad del felino más amenazado del planeta, recordó también que este programa suma 78 linces, lo que lo sitúa «por delante de las proyecciones establecidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en 2004». El director de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), Fernando Hiraldo, lamentó la marcha de la científica y criticó que no haya recibido el trato adecuado que se merecía. Los grupos ecologistas también quisieron reconocer su valía profesional.