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SOS: patrimonio en peligro

Santa Catalina supera los 3.000 días cerrada y sin solución. Adepa y Ben Baso califican la Torre Cajasol y el Metropol Parasol como «las principales amenazas»

  • La Iglesia de Santa Catalina, pendiente de una rehabilitación
    La Iglesia de Santa Catalina, pendiente de una rehabilitación
  • La Torre Pelli salvó in extremis la catalogación de patrimonio en peligro
    La Torre Pelli salvó in extremis la catalogación de patrimonio en peligro
  • Delante del Lope de Vega se han plantado una vegetación ajena al entorno
    Delante del Lope de Vega se han plantado una vegetación ajena al entorno

Tiempo de lectura 4 min.

26 de agosto de 2012. 23:49h

Comentada
27/8/2012

Sevilla- Los frentes abiertos son múltiples. El «modelo de ciudad» heredado del Ayuntamiento  «atenta» directamente sobre el patrimonio, según Adepa y Ben Baso . El presidente de la Asociación para la Defensa del Patrimonio, Joaquín Egea, ha llegado a hablar de «uno de los momentos más tristes» de la ciudad, por las «múltiples agresiones» y «a la vez más bonitos», por la movilización ciudadana. Desde Ben Baso, Jorge Manuel Palma, advirtió del «maltrato» causado por «la mala gestión» de Monteseirín, carente «de sensibilidad». Con Zoido, salvo excepciones, no han llegado soluciones. Adepa habla de una continuación del modelo.

Santa Catalina
Supera los 3.000 días cerrada  por su estado de conservación. Se trata de una referencia de estilo gótico-mudéjar, clausurada en 2004 tras el desprendimiento de unas tejas. El Ayuntamiento, la Junta y el Arzobispado aún no han encontrado un punto de encuentro para su recuperación, ante la preocupación de la sociedad civil. Más de ocho años después de su cierre, sólo Consistorio e Iglesia han comprometido fondos para la restauración. Se espera a la Junta. Por su parte, para el convento de Santa Clara, también en el centro, se buscan fondos para su rehabilitación tras su reconversión en centro cultural.

La Torre Cajasol
Adepa considera que el rascacielos «no aporta nada nuevo», sino que se copia construcciones existentes. Ambas asociaciones critican el interés especulador. Egea cita expresamente a José Luis Manzanares, el presidente de Ayesa. Para Adepa, la Torre Pelli es «una operación inmobiliaria pura y dura». Ben Baso considera que «proyectos como éste no deberían existir». El rascacielos es propio de «otros lugares» y vulnera el modelo de ciudad que se configura desde hace siglos. «No existen criterios funcionales, paisajísticos, sociales, ni económicos, con la crisis en la que estamos, para legitimizar el proyecto», reza el estudio de la asociación, a cargo de Rossella Casetta y Jaime Jover Báez. Al menos, se ha salvado la amenaza de la inclusión en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro.

Metropol Parasol
Un conjunto  de vanguardia no es lo más idóneo para un centro histórico protegido. Ésta es la premisa que lleva a Adepa a rechazar las setas de la Encarnación, una construcción que –aunque «no aportan nada nuevo» (en Alemania hay similares)– no entenderían como un atentado al patrimonio en zonas alejadas del centro. Adepa considera las setas «fuera de lugar, fuera de escala» y un elemento que «altera gravemente» el conjunto histórico. Ben Baso señala también la destrucción de unos restos arqueológicos «importantísimos» para levantar la construcción.

La Biblioteca Central
Adepa aplaude el diseño de Zaha Hadid pero resalta que es una obra innovadora. Egea criticó la ubicación pretendida por el Ayuntamiento y la Universidad, «mutilando parte de un parque» y «saltándose el PGOU». Ben Baso señala el «interés especulativo» de «un edificio que es de servicios». Esta semana han comenzado los trabajos para su demolición.

Más frentes abiertos
Actuaciones y permisos difícilmente explicables –un remonte junto al Alcázar para un hotel, la construcción de un ático en la Casa de la Moneda– se unen a la vulgarización de espacios que son Bien de Interés Cultural, como el Parque de María Luisa o el entorno del Casino de la Exposición, con unas plantaciones fuera de lugar; la proliferación de terrazas en zonas protegidas siguiendo un «modelo cateto», como ocurre junto al Pabellón de Chile y de Perú; la «apropiación de espacios comunes por particulares»; la «sobreexplotación del Alcázar»;y  las caracolas instaladas en los jardines de San Telmo son otros de los aspectos que ponen en peligro el patrimonio de la ciudad, a juicio de Ben Baso y Adepa.

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