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«Las chicas de la sexta planta» fabula sobre la emigración femenina a París en los 60

Fregando por sevillanas

  • Fregando por sevillanas

Tiempo de lectura 2 min.

08 de junio de 2012. 01:42h

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8/6/2012

Cualquier parecido con la realidad es fruto de la casualidad. O de la distancia y el tiempo que hace más amables aquellos años para un niño francés (que después sería director de cine) que para un grupo de asistentas  españolas («chachas», vamos) que viven en cuartuchos y comparten una letrina en la última planta de un edificio de París. Pero para eso están las comedias. «Es una película muy amable. Evidentemente, las españolas que pasaron por eso lo pasaron muchísimo peor que lo que cuenta la película, pero el director quería hacer una comedia y es por eso, quizá, que es más amable que la realidad», dice Natalia Verbeke, protagonista de «Las chicas de la sexta planta», una divertida historia contada desde el ángulo francés y en la que, en contra de los tópicos, los españoles (españolas en este caso) salen mejor paradas.

Alegría a prueba de bombas
«Fue un placer trabajar con el director, Philippe Le Guay. La verdad es que, si por él fuera, sería un español más. Es un apasionado de España. Él, de pequeño, había vivido en su casa con una asistenta española, y de ahí nace la película. Fue gracias a ella que empezó a interesarse mucho por España y hoy le apasiona nuestro país», cuenta Verbeke, que comparte reparto con Carmen Maura (que obtuvo un premio Cesar) y Lola Dueñas. Este grupo de asistentas españolas, que hacen gala de una solidaridad y alegría a prueba de bombas contrasta con el comportamiento de los franceses, más reprimido y hosco. «No es que sean ariscos, pero es verdad que los parisinos y las parisinas son algo más fríos que nosotros», dice Verbeke reprimiendo una sonrisa. «Sí que hay diferencias entre franceses y españoles. Somos mucho más naturales y cercanos», añade. A pesar de los recurrentes y errados tópicos de criadas gallegas que bailan y cantan sevillanas, beben manzanilla y hacen paella, Verbeke piensa que lo importante es «contar la historia de esas mujeres que fueron a trabajar a Francia y que son las verdaderas protagonistas de la historia». Algunas de esas mujeres reales, por cierto, eran figurantes en la película y recordaban esos tiempos «con cariño y humor». Quizás la película no sea tan poco veraz.
 

Valenzuela, el precedente
Hay una película española que ya ha tratado la historia desde el punto de vista español. Es «Españolas en París», con Laura Valenzuela y Ana Belén de protagonistas, pero tampoco es exageradamente cruda. ¿Y qué hay de los emigrantes de hoy? «La situación política de los 60 no tiene nada que ver, además, el nivel sociocultural de la mujer hoy es totalmente distinto», dice Verbeke.

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