La Generalitat coloca la mitad de su emisión de bonos en el primer día

Una rentabilidad del 4,75% a un año ha sido suficientemente atractiva como para pensar en el éxito.

La Consejería de Hacienda de la Generalitat, que dirige Antoni Castells, se muestra satisfecha por la aceptación de la emisión
La Consejería de Hacienda de la Generalitat, que dirige Antoni Castells, se muestra satisfecha por la aceptación de la emisión

Barcelona- Satisfacción contenida en la Generalitat de Cataluña después del primer día de colocación de sus bonos para particulares. Aunque «todavía es pronto para saber si será un éxito», el director general de Política Financiera del Gobierno catalán, Jordi Pericàs, se mostró ayer «satisfecho» por la buena aceptación que han tenido. Según los datos manejados a última hora de la tarde de ayer, algunas de las entidades financieras habían colocado la mitad de la oferta que tenían comprometida. Es el caso de La Caixa (por encima de 360 millones de euros) y Banco Sabadell (más de 175 millones). De seguir esta tendencia en los próximos días –el plazo finaliza el 12 de noviembre– la Generalitat podría decidir una ampliación del montante hasta 2.500 millones

Dudas de los políticos
Los particulares respondieron de manera positiva a la emisión de bonos de la Generalitat, pero no tanto los políticos. El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, recordó que «su elevado coste lo tendremos que pagar entre todos». A su juicio, estamos ante «la deuda pública más cara del mundo» debido al interés del 4,75 por ciento que recibirá el inversor y al que hay que sumarle otros tres puntos de comisiones para las entidades colocadoras. Por eso, añadió que «para los inversores es un producto muy rentable (…), pero desde la perspectiva patriótica debe quedar a todo el mundo claro que el dinero se debe devolver en un año, y lo pagaremos entre todos».
Duran Lleida no comprará bonos porque utilizará su ahorro para «pagar hipotecas». El mismo motivo esgrimieron la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, y el presidente de ERC, Joan Puigcercós. Por su parte, el presidente de la Generalitat, José Montilla, no quiso desvelar si compraría bonos, pero ya lo hizo cuando CiU en época de CiU. El candidato de CiU, Artur Mas, prefirió también mantener en el anonimato su opción, aunque ayer volvió a denunciar que la emisión de bonos es una muestra de la situación precaria en la que se encuentra la Generalitat.