Los ingredientes para cocinar el éxito

Alberto Chicote revoluciona el clásico formato gastronómico que creó Elena Santonja en los años 80

Alberto Chicote ayuda a restaurantes al borde de la quiebra en la versión española de «Pesadilla en la cocina»

Aquellas cocinas en escala de grises se han transformado en coloridos fogones eléctricos. Aquellas amas de casa dispuestas a enseñar los mejores trucos de la gastronomía tradicional han ido cediendo protagonismo a chefs masculinos dispuestos a deconstruir recetas y a maridar ingredientes imposibles. El tono didáctico ha ido sucumbiendo a la palabra entretenimiento. Sí, los tiempos y la estética han cambiado, pero las tramas siguen construyéndose al calor de la cocina. Parece que al público también se le conquista por el paladar, a juzgar por el exitoso debut de Alberto Chicote al frente del programa «Pesadilla en la cocina» –que se ha convertido en el estreno más visto de laSexta con 2.802.000 espectadores y un 13,7% de «share»–. En total, 5,7 millones de espectadores conectaron en algún momento con la adaptación española del programa «Kitchen Knightmares», líder en la franja de audiencia de 25 a 64 años (en los que alcanzó un 16,1% de cuota de pantalla).

Los programas culinarios han estado siempre presentes en las cadenas españolas y, con diferentes formatos y presentadores, se han convertido en uno de los ingredientes indispensables en las parrillas de televisión. Aunque ninguno se podría entender sin recordar a Elena Santonja en «Con las manos en la masa», que se mantuvo en antena siete años y creó escuela en los posteriores espacios. Debutó en Televisión Española en 1984 y son muchos los espectadores que aún recuerdan la sintonía del programa –en la que intervenía Joquín Sabina–, sus recetas y los invitados que pasaban por plató, como Fernando Fernán Gómez, Rosa Chacel, Alaska, Martirio y Víctor Manuel, entre otros. «Elena Santonja es la madre de todos los programas de cocina en nuestro país», comenta el cocinero Alberto Chicote, quien añade: «Fue superemocionante coincidir con ella en el FesTVal de Vitoria». El éxito no se le sube al gorro y, aunque se declara «un novato en la televisión», reconoce que este tipo de programas suelen triunfar, en gran medida, por la personalidad del chef.

Más pimienta
Y si no que se lo digan al cocinero de Antena 3, Karlos Arguiñano, que se ha convertido en el chef más famoso de la televisión en España. Comenzó en 1991 con «El menú de cada día» y desde entonces, ha pasado por distintos programas con sus recetas y su peculiar sentido del humor, manteniendo una audiencia fiel.

Eso sí, con la llegada de los «reality», los programas de cocina también pedían un poco más de pimienta. Y se añadió en revolucionarios espacios como «Pesadilla en la cocina». «Es un formato diferente. Atrae la esencia del programa y que alguien con experiencia pueda ayudar a gente que lo está pasando muy mal», comenta Chicote.

Para todos los gustos
Algunos más efímeros y otros con mayor trayectoria, los programas culinarios han intentado innovar la receta tradicional del cocinero frente a la cámara y han tirado de celebridades para sumar adeptos. En el espacio «Y también cocinan», de Canal Cocina (en la imagen, el capítulo al que asistió Concha Piquer) los famosos muestran sus mejores recetas. En «Esta cocina es un infierno», dos chefs de prestigio lideraban sendos equipos de «vips» dispuestos a mejorar sus cualidades gastronómicas.