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El alicantino carta un rabo en Jerez a un Cuvillo de vuelta al ruedo; Morante pasea tres orejas

Manzanares sublime sin interrupción

Valiente tontería la de Baudelaire cuando dijo eso de que no se podía ser sublime sin interrupción. Que se lo pregunten a Manzanares a ver si se puede o no se puede. Se repitió la locura mágica de la tarde histórica de la Maestranza en Jerez, en un mano a mano triunfal en el que Morante también salió en volandas por la Puerta Grande.

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Jerez (Cádiz).

Tiempo de lectura 2 min.

13 de mayo de 2011. 22:42h

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Jerez (Cádiz). 13/5/2011

Los dos, mano a mano con el ganadero de Núñez del Cuvillo ensortijaron la Fiesta con los quilates que se merece. El mano a mano prendió definitivamente en el cuarto, con el que el diestro alicantino volvió a bordar el toreo. Enroscados toro y torero en una pieza maciza. El toreo acariciado, al ralentí, sin el salto de ningún pliegue, sin costuras, con los cambios de mano que pusieron al público en estado de locura, próximos a la ignición. Pero esta vez aguantando además las miradas, tragando los astifinos pitones. Y buscando la superación.

El mano a mano tuvo el pique que deben tener los mano a mano de verdad, pero Manzanares rivalizó además consigo mismo. Cuando ya tenía el rabo cortado, se fue a la boca de riego y allí mismo le echó la muleta al hocico para matarlo recibiendo. Enterró la espada en una imagen en la que parecíamos ver al mismo Francisco Romero provocando la embestida con la pierna izquierda. La plaza se cubrió de pañuelos y de palmas por bulerías…. El toro, excelente, circundando el platillo. Y se repitió la imagen de Manzanares y el ganadero de Núñez del Cuvillo dando la vuelta al ruedo.

Morante se encargó de dormir el toreo con el capote. La media con la que abrochó el ramillete de verónicas de saludo al primero, el quite por delantales a este toro… Pero la traca se produjo el quinto, con el que el público le pidió que banderilleara. El segundo par al sesgo y el par al quiebro tan pegadito a las tablas, como le gustaba a Sánchez Mejías rompieron la plaza otra vez en una torrentera de palmas por bulerías. Salió el público toreando, la Fiesta en hombros y todos preguntando cuándo torea otra vez Manzanares.

 

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