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La Fuensanta estuvo escoltada por casi un millón de romeros en la subida a su santuario

Los murcianos acompañaron a la Patrona durante las seis horas y media que duró toda la Romería

  • La Fuensantica en su subida por una de las siete cuestas a su llegada a su santuario arropada por miles de murcianos que la acompañaron durante todo el recorrido
    La Fuensantica en su subida por una de las siete cuestas a su llegada a su santuario arropada por miles de murcianos que la acompañaron durante todo el recorrido

Tiempo de lectura 4 min.

12 de septiembre de 2012. 00:33h

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12/9/2012

MURCIA-La patrona de Murcia ya se encuentra en su santuario. La Romería de la Virgen de la Fuensanta se ha convertido en fecha señalada en el calendario de los murcianos. Es, sin duda, un auténtico día de fiesta. El de ayer fue una mezcla de alegría y emoción, piropos y aplausos, lágrimas y deseos, con un mismo factor común, La Morenica, en el marco del final de las fiestas de la Feria de Septiembre.

Miles de murcianos se dieron cita en la ciudad del Segura para arropar a la Virgen en su regreso a su santuario, tras pasar las trece jornadas festeras en la Catedral de Santa María, popularmente conocida como Catedral de Murcia. El recorrido destacó por la verdadera devoción mariana de los acompañantes a La Fuensantica, en el que mostraron su lado más profundo.
El broche de oro a las fiestas 2012 comenzó a las siete de la mañana con la tradicional misa de despedida oficiada, como es costumbre, por el obispo de la Diócesis de Cartagena, monseñor José Manuel Lorca Planes, en la Catedral, quien emitió durante la homilía buenos augurios a los romeros para el trayecto de la romería.

Tras el final de la eucaristía, un repique de campanas comunicó la salida de la Virgen por la puerta central, denominada puerta del Perdón, ahí los primeros rayos de sol actuaron como foco del nuevo manto que estrenó La Morenica. La pieza de color verde oscura, de lana y bordada en colores, lleva el escudo de la ciudad del Segura al final de la misma. El manto que lució, de estilo huertano, ha sido donado por la familia López Ferre, acción que se ha ido repitiendo años atrás como en la jornada que La Fuensantica celebró su coronación canónica el 27 de abril de 1927, momento en el que estrenó un manto de terciopelo grana bordado en oro.

A las ocho de la mañana dio comienzo la romería cuando la Virgen emplazó su marcha a su morada habitual del monte. El recorrido estuvo repleto de fe, ilusión y esperanza. Los elogios se escuchaban al unísono con vítores que se convirtieron en lemas complementarios a los tradicionales rezos.

En los casi diez kilómetros que conforman la distancia entre la Catedral y el santuario, hay varias paradas obligadas como la que se realizó en el Puente Viejo para hacer una ofrenda de flores a la Virgen de los Peligros. Así, una de la más multitudinarias fue en la iglesia del Carmen, donde una lluvia intensa de pétalos de colores agasajó a la patrona de la ciudad del Segura como símbolo de fidelidad y agradecimiento. Allí, las autoridades que iban escoltando a la Virgen desde la Catedral despidieron a la imagen para que sus puestos fueran remplazados por los devotos. La casa Barceló, en Algezares,  «es punto obligado, la tradición», aseguró el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, quien alardeó de Romería por la presencia de «muchísima gente con ilusión y con mucha alegría. Es una mañana de romería, todo Murcia y alrededores están en la calle, expresión de lo que significa ese fervor y esas tradiciones».

La afluencia de romeros superó la barrera de los 800.000, convirtiéndose el día de ayer en una fascinante marea humana. El gentío asistente puso de manifiesto la buena salud de la que dispone el tributo a La Fuensantica.  «Cada vez son más los murcianos y las murcianas y vecinos de otros municipios que quieren acompañar a La Morenica, sobre todo en los últimos tres años», aseguró Alicia Barquero, concejal de Igualdad del Ayuntamiento de Murcia. Al hilo, Rafael Gómez, edil de Cultura, calificó la participación de «impresionante».

A su cita no faltaron los devotos que agradecieron a la Virgen las promesas que le encomendaron el año anterior y acudieron en esta ocasión para pedirle nuevos recados. Entre los murcianos y visitantes que secundaron la procesión mariana, los encargos más solicitados estaban relacionados con la salud.  «La salud es lo principal, si no tienes salud no tienes nada por muchos millones que tengas», subrayó una vecina de Murcia;  «Si no tenemos salud, ¿para qué queremos lo demás si no podemos disfrutarlo?», señaló una joven. Además, en la romería centenares de personas acompañaron a la patrona en el itinerario portando velas encendidas y llevando los pies descalzos en cumplimiento de sus promesas.

La Feria de Septiembre puso el punto y final a sus fiestas el día que Murcia respiraba a romería. El buen ambiente que imperó ayer coronó la jornada de principio a fin. A lo largo de todo el trayecto se instalaron más de cuarenta mesas para que los portadores de la Virgen descansaran, asimismo decenas de padres encomendaron a sus hijos a La Fuensanta para que éstos crezcan bajo la sombra de la patrona.

El día de la subida de la Virgen el buen tiempo superó los treinta grados dejando en toda la Región un manto de calor, realidad casi ausente durante las jornadas festivas tras su bajada el pasado 30 de agosto. El mercurio estuvo a la altura de la festividad local y predominó durante las seis horas y media que duró la romería, concretamente La Morenica entró en su santuario a las 14:30 horas, momento de mayor éxtasis para los romeros que contemplaban la escena de forma exhausta y con lágrimas en los ojos. Ahora, habrá que esperar a las Fiestas de Primavera 2013 para que la Virgen vuelva a pasear por Murcia.
 

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