Diseño

Una pasarela de Nobel

Entre el Puente de los Franceses y el Puente del Rey, sobre el río Manzanares, Madrid tendrá una maravilla del I+D+i aplicada a la ingeniería. Una obra civil que se estudiará en la universidad, con materiales de alta tecnología, como el que acaba de recibir un premio Nobel. Una pasarela de récord mundial que, sin embargo, pasará desapercibida para la gran mayoría de los madrileños.

Una pasarela de Nobel
Una pasarela de Nobellarazon

Se trata de la nueva pasarela Almuñécar, que conectará esta calle con la Casa de Campo y que, desde fuera, no parece más que una más de las que se están construyendo a lo largo del río. No es singular ni destaca por su estética, pero la manera y los materiales con los que está construida y cómo se va a montar suponen un hito internacional.

Para crear este paso de 43 metros de longitud, se ha utilizado fibra de carbono, el material que se utiliza para hacer barcos, por primera vez aplicado a un puente de este tipo. Las características de la fibra de carbono, que pesa diez veces menos que un material tradicional como el acero y que se ha aplicado a la pasarela de una manera casi artesanal, permitirán que, el próximo fin de semana, una única grúa coloque el puente en apenas 24 horas. Es decir, como si fuese una pieza de Lego, la grúa tomará la pasarela y la cruzará sobre el río, sin necesidad de construir apoyos temporales en el medio del cauce.

Otra de las ventajas es que este material tiene un mantenimiento cero. «Es una pasarela inmortal», aseguró Javier Hernández, director general de Proyectos Singulares del Ayuntamiento de Madrid, que aclaró que la fibra de carbono no tiene el desgaste o los problemas de humedad de otros materiales, ya que «no se oxida». Además, el revestimiento permite levantar sin problemas cada pieza para acceder a las tuberías de servicios que hay en el interior de la pasarela.