Tour de Francia

Colonia

Un año sin Contador

La Federación Española de Ciclismo comunicó al corredor una sanción de doce meses. Alberto recurrirá

La Federación comunica a Contador la propuesta de sanción
La Federación comunica a Contador la propuesta de sanciónlarazon

En la tarde de ayer, Alberto Contador recibió en Mallorca la notificación de la Federación Española de Ciclismo sobre los 50 picogramos de clembuterol que descubrió el laboratorio de Colonia en su orina allá por el mes de julio. Los rumores eran ciertos: un año de sanción... E implícita en el castigo, la pérdida del último Tour donde todo empezó. A la vista de la «propuesta de resolución» adoptada por el Comité de Competición de la FEC, Alberto dispone de diez días para presentar alegaciones. Cumplido el plazo, la resolución será definitiva. Eso ocurrirá entre el 8 y el 10 de febrero. El famoso control antidopaje data del 21 de julio...

Han pasado seis meses y medio e ignora cuál es su futuro –con el año de neutralización, reaparecería en la Vuelta– porque va a recurrir, confiado en los 17 informes científicos que ha presentado, favorables a la «teoría del solomillo». Meditó dejar el ciclismo, se armó de paciencia y ahora se entrena en Mallorca con el Saxo Bank. E insiste en su inocencia, en que lo suyo no fue un positivo sino una contaminación alimentaria, tesis que no descartó la UCI, cuyo presidente, Pat McQuaid, decía a primeros de octubre de 2010: «En unos días daremos carpetazo al asunto. No habrá ‘‘caso Contador''». Profético.

La filtración del laboratorio de Colonia a una televisión alemana frustró los planes de la UCI, dispuesta a pactar en secreto con el corredor una sanción de tres meses que cumpliría en invierno. Han pasado casi siete; el castigo, un año. El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) espera alegaciones de Contador, que insiste y luchará, «soy inocente», luego no tendría que recibir castigo alguno, y de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), irreductible e intransigente, «es culpable porque en su organismo se descubrió clembuterol», y exigirá la pena máxima dos años. No hay que descartar que la UCI, esa veleta, se adhiera a la AMA y ambas coincidan en el TAS, donde todos se verá, pidiendo un año más del que ha impuesto el Comité de Competición de la Federación Española. El proceso, lento, exasperante e injusto –o es positivo o no lo es– se alarga.

El positivo data del 21 de julio de 2010; el ciclista recibió la notificación el 24 de agosto; el 8 de septiembre el contraanálisis repitió el resultado; el 30 de septiembre, horas después de que una cadena de televisión alemana soltara la «bomba», Alberto contó lo sucedido. El 8 de noviembre, UCI y AMA trasladan el expediente a la FEC. La FEC espera desde hace un mes que la UCI se adhiera a su resolución, sin respuesta. Contador está solo frente al TAS.