Nuria Bermúdez desahuciada

Dani Güiza la ha echado de la casa en la que vivía con el hijo de ambos y ha cambiado la llave de la cerradura. La representante de futbolistas afirma: «No ha habido justicia conmigo»

El jugador y su ex representante no se hablan desde su separación
El jugador y su ex representante no se hablan desde su separación

Dani Güiza ha hecho realidad su deseo hace tan sólo unos días: conseguir echar de su casa a Nuria Bermúdez y al hijo de cuatro años que tienen en común. El pasado día 12 de septiembre, la pareja del futbolista, Rocío Herrera, acudió al chalé de Boadilla del Monte propiedad del deportista para cambiar todas las cerraduras de la casa. Algo con lo que no está de acuerdo Nuria Bermúdez, ya que, según ella, debía haber sido un juez el que marcara la fecha del desahucio y no Dani Güiza. «No sé si es legal o no lo que me han hecho. Recibí un burofax de parte de los abogados del padre de mi hijo diciéndome que el día 12 tenían la intención de entrar en la casa con un notario y así lo hicieron, pero con cerrajero incluido. Pasé por delante de la que era mi casa hasta ese momento y ya estaba ocupada por otras personas. No siento que haya habido justicia conmigo», afirma. Sin embargo, la polémica está servida, ya que el entorno más cercano del jerezano asegura que la casa está totalmente destrozada. Algo que niega Nuria Bermúdez: «Hay testigos de que no he destrozado la casa. Antes de llevarme mis cosas le propuse a Dani que si me pagaba los 150.000 euros que me costó la reforma dejaba todo como estaba, pero no quiso. Le recuerdo que esa reforma la empezamos de mutuo acuerdo los dos cuando ya vivíamos en Mallorca a primeros de 2008». Después de muchos años trabajando en televisión, Nuria Bermúdez se ha encontrado con bastantes puertas cerradas en el plano laboral. A pesar de que Dani Güiza le pasa una pensión, ella no quiera entrar en valorar en qué gasta el dinero el padre de su hijo: «No me quejo de la pensión que recibo, al igual que tampoco valoro las comisiones que supuestamente recibe la gente que está a su alrededor, las mariscadas que se comen y los 36.000 euros que se han gastado en un jet privado para traerse los perros desde Turquía para que no fueran en la bodega de un avión».

Problemas con su ex mujer
Pero la situación se complica. Dani Güiza le solicita a Nuria judicialmente que le devuelva los 18.000 euros que en su día le dio como pensión compensatoria. «Ahora no puedo devolverle esa cantidad más los 36.000 de costas que me piden. Me parece muy triste estar así con el padre de mi hijo después de todo lo que he hecho por él. Esta relación me ha costado salud y dinero. No me interesa entrar en guerras televisivas con el padre de mi hijo». Pero Dani Güiza no sólo mantiene mala relación con Nuria Bermúdez, sino también con su primera mujer y madre de su otro hijo, Rocío Aranda. La jerezana se queja de que el futbolista no ejerce con sus deberes como padre. «Hace una semana le ha quitado a nuestro hijo el seguro médico privado sin darme ninguna explicación. No tengo contacto con él porque nuestra relación es nula». Según Rocío Aranda, su situación económica es límite y apenas le llega con la pensión que recibe del delantero del Getafe. «Todavía no me ha pagado los 600 euros que me debe de los uniformes del colegio de nuestro hijo desde el año pasado. Me duele después de enterarme que supuestamente les ha dado 40.000 a los futbolistas del Sanluqueño por ascender de categoría».

Ahora que la carrera de Dani Güiza parece estar en horas bajas, podría estar emprendiendo otro tipo de negocios relacionados con una discoteca de Sanlúcar en Barrameda. «Por si esto fuera poco, me ha prohibido la entrada en ese lugar», afirma Rocío Aranda. Mientras que Güiza decide su futuro profesional su patrimonio crece día a día.

Pasión por el lujo

En noviembre de 2007, Nuria Bermúdez y Güiza fijan su residencia en un chalet de Boadilla del Monte de 900.000 euros. En abril de 2008 compró otra propiedad en Mallorca por 600.000, que él ha tenido alquilada hasta hace poco por 1.500 al mes. En noviembre del mismo año invirtió 200.000 € en un chalet en el pueblo jerezano de Santa Teresa. Otra pasión de Güiza son los coches: tiene un Aston Martin blanco y un Audi Q7.