Un país fuerte

La Razón
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Parece que por fin la opinión pública comienza a darse cuenta del gran error que cometió el Tribunal Constitucional estimando la demanda de amparo de la coalición electoral Bildu-EA-Alternatiba Eraikitzen y declarando la nulidad de la Sentencia de la Sala Especial del Tribunal Supremo de 1 de mayo de 2011, por la que se impedía que dicha coalición se presentase a las elecciones del 22 de mayo. Son cada vez más personas quienes ven esta decisión como el mayor paso atrás que ha sufrido nuestra democracia. Dejar hueco en el espectro político español a quienes han tiranizado España durante décadas y siguen haciéndolo con la amenaza de no haber entregado aún las armas, tendrá graves consecuencias y nadie olvidará quién facilitó esta situación refutando al Tribunal Supremo. Hoy inundan los ayuntamientos vascos y navarros quienes prohíben la bandera española, el español y hasta la protección que requieren quienes siguen amenazados, porque lamentablemente ETA sigue viva. Por ello, uno de sus dirigentes, en su primer juicio en España, quiso ver la cara de los testigos protegidos, para poder vengarse llegado el momento. «Txeroki» sonríe tranquilo. Se ve amparado por quienes han dejado desamparada España. De España se jactan además minorías que nunca imaginaron tener tanto poder a cambio de «una mera abstención» en el Parlamento, como admite el PNV. ¿Seremos algún día un país fuerte, coherente y con sentido común?